“Una vez más, para generar confianza, es importante suprimir las listas negras y liberar reservas bancarias para que los afganos puedan desarrollar su economía sin ayuda extranjera”, subrayan.
La delegación estadounidense dice estar “abierta a un diálogo técnico sobre temas de estabilización económica próximamente”.
Por último, la delegación afirma haber “tomado nota” del “compromiso renovado” de los talibanes de no permitir que su país se use como plataforma de ataques a Estados Unidos y sus aliados.
En cuanto a la lucha contra el opio, Estados Unidos ve una “caída significativa” de las superficies cultivadas esta temporada desde que los talibanes prohibieron el cultivo de la planta de la que se extrae esa sustancia.
La delegación talibán pidió asimismo de nuevo que se restablezcan los servicios consulares para los afganos en todo el mundo.
Varias embajadas afganas operan bajo la autoridad de los talibanes, sobre todo en Pakistán, Turquía y China, pero muchas de ellas siguen en poder de diplomáticos vinculados al gobierno anterior que sigue representado en la ONU.
