Destacadas
Juez federal ordena a Donald Trump retirar su nombre del Kennedy Center
Un juez federal de los Estados Unidos, el magistrado Casey Cooper, dictó una orden que impide a Donald Trump renombrar el Kennedy Center, el principal teatro de artes escénicas de la capital, con su apellido. La decisión, emitida el miércoles 29 de mayo de 2026, establece un plazo de dos semanas para que el expresidente retire el nombre que colocó en la fachada del edificio.
Cooper argumentó que la legislación que creó el centro “deja absolutamente claro” que debe conservar el nombre del presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, y que cualquier cambio unilateral de la dirección de la institución es ilegal. El juez, nombrado durante la administración de Barack Obama (2009‑2017), también bloqueó la iniciativa del Gobierno de Trump de cerrar el recinto durante dos años para una supuesta reforma.
Antecedentes y controversia
Desde su regreso a la Casa Blanca en febrero de 2025, Trump destituyó a los directivos del Kennedy Center y los sustituyó por miembros afines al Partido Republicano. La medida provocó el boicot de varios artistas y la cancelación de importantes eventos, incluida la actuación principal de la pasada Nochevieja. Además, la institución había anunciado el cierre temporal a partir del 4 de julio para iniciar obras de renovación, decisión que coincidió con una caída en la venta de boletos.
El juez Cooper también impidió que el cierre se prolongara, argumentando que la medida “amenazaba con desmantelar la institución”. Con la orden judicial, el proyecto de reforma queda en suspenso mientras se resuelve la disputa sobre el nombre del edificio.
Reacciones
El equipo legal de Trump calificó la orden como “una interferencia política” y anunció que presentará una apelación. Por su parte, organizaciones culturales y grupos de artistas celebraron la decisión, señalando que el Kennedy Center es un símbolo nacional que debe permanecer bajo el nombre del presidente John F. Kennedy.
El caso seguirá bajo la vigilancia de la opinión pública tanto en Estados Unidos como en la comunidad internacional, donde se observa con atención la relación entre la política y la gestión de instituciones culturales.
