Internacional
Dron ruso se estrella en edificio de apartamentos en Galati, Rumanía, y deja dos heridos
Un dron ruso que formaba parte de un ataque nocturno contra Ucrania se desvió y se estrelló contra el techo de un edificio de apartamentos en la ciudad de Galati, en el este de Rumanía, miembro de la OTAN. El impacto provocó un incendio que dejó a dos personas con heridas leves y obligó a la evacuación de varios residentes.
Según el Ministerio de Defensa rumano, el dron fue detectado por radar en el espacio aéreo nacional y, sin ser derribado por los aviones de combate F‑16 y el helicóptero desplegados, impactó directamente en la estructura del edificio. Las fuerzas armadas no dispararon contra el objetivo para evitar daños colaterales en la zona poblada.
El presidente rumano, Nicuşor Dan, calificó el suceso como “el peor incidente que ha golpeado el territorio nacional” desde la invasión rusa a Ucrania en 2022 y convocó al Consejo Supremo de Defensa Nacional para analizar las implicaciones de seguridad. Como medida de represalia, el cónsul ruso en Constanza fue declarado persona non grata y su consulado será cerrado.
Rumanía ha solicitado a la OTAN acelerar el envío de sistemas de defensa antidrone, argumentando que la incursión constituye una grave violación del derecho internacional. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, expresó su “solidaridad absoluta” con el aliado y confirmó la disposición de la alianza para proteger cada centímetro de territorio de sus miembros.
El incidente se suma a una serie de violaciones del espacio aéreo en el flanco oriental de la OTAN. Desde el inicio del conflicto, Polonia, Croacia, Rumanía y Moldavia han reportado la caída de fragmentos de drones y, en algunos casos, la pérdida de vidas. En 2023, el parlamento rumano aprobó una legislación que autoriza al ejército a derribar drones como último recurso, aunque la cautela persiste para evitar riesgos a zonas civiles.
En la noche del ataque, la fuerza aérea ucraniana derribó 217 drones, mientras que Rusia lanzó 232 drones y un misil balístico, registrándose impactos en 14 zonas diferentes. Las autoridades ucranianas han señalado que algunos de sus drones fueron desviados por interferencias electrónicas rusas, lo que ha generado incidentes similares en Estonia, Letonia y Lituania.
El gobierno rumano continuará evaluando sus capacidades defensivas y mantendrá estrecho contacto con la OTAN para reforzar la seguridad del flanco oriental, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación la posibilidad de que la guerra se extienda más allá de las fronteras ucranianas.
