“Miss Universo inspiró generaciones de mujeres, ¿qué te gustaría decirle a las que te están viendo?,” le preguntaron. Kjaer comenzó diciendo que su mensaje era para todo el mundo que la veía, no sólo para las mujeres.
“No importa de dónde vengan, no importa su pasado, siempre podés elegir convertirlo en tu fortaleza, nunca definirá quién eres, simplemente debes seguir luchando. Estoy aquí ahora, porque yo quería cambiar, quería hacer historia y eso es lo que estoy”, dijo. “Así que nunca se rindan siempre crean en sí mismos y en sus sueños y eso es exactamente lo que deben hacer”.
La influencer Lele Pons, miembro del jurado, le preguntó en la ronda de cinco finalistas cómo viviría su vida de una forma diferente si supiera que nadie la está juzgando. Antes de responder, Kjaer dijo en español: “¡Hola México!” y recibió una ovación.
“Nunca cambiaría mi vida, aprendemos de nuestros errores, aprendemos cada día, aprendemos algo nuevo, y debemos tomar eso y llevarlo al futuro, por eso un día a la vez”, dijo “No cambiaría nada”.
La tercera edición de Miss Universo efectuada en México, tuvo una fuerte participación de delegadas latinoamericanas con siete elegidas para la ronda de 12 finalistas, incluyendo a las representantes de Venezuela, México, Bolivia, Argentina, Puerto Rico, Chile y Perú.