“Después del Clásico Mundial de Beisbol mucha gente pregunta por este deporte y voltean a verlo, pero creo que deberían mirar que existe el softbol y van a descubrir que es muy emocionante”, afirma Regina.
“A mí me gusta mucho el beisbol, sin embargo tengo más responsabilidad cuando juego softbol, porque además represento a mi país e hicimos un gran papel al quedar como subcampeonas en el Panamericano”, agrega Romina; “creo que puede interesar mucho, además es tan divertido que estoy segura que puede atraer más gente a practicarlo”.
Ambas saben que cuando las niñas crecen les dicen que ya no pueden jugar beisbol con niños y deben irse al softbol. Ese prejuicio consideran que afecta al desarrollo de ese deporte.
“Yo juego bien al beisbol”, dice Romina; “de hecho, podía seguir practicándolo. En mi equipo me querían por cómo me desempeño, me cambié al softbol porque quise. Así que puedo demostrar esa falsedad que sea porque según tenemos menos fuerza o podemos lastimarnos al jugar con niños”.
