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Abordan estudio de riesgos en laboratorios de las instituciones de universidades
Abordan estudio de riesgos en laboratorios de las instituciones de educacion superior
Las intervenciones educativas podrían ser más efectivas si se involucran a los estudiantes en la identificación de su vulnerabilidad a los peligros, proporcionando mecanismos para aumentar su capacidad de control y enfatizando la posibilidad de que si el peligro se materializa el daño puede presentarse a un gran número de personas, consideró Clara Rosalía Álvarez Chávez, académica del Departamento de Ciencias Químico Biológicas de la Universidad de Sonora.
En su intervención en el Congreso Internacional Objetivos del Desarrollo Sostenible: esfuerzos en América Latina y el Caribe, con la conferencia Gestión Integral de Riesgos en Laboratorios Académicos: Un Esfuerzo Colaborativo para Contribuir al Desarrollo Sustentable, Álvarez Chávez comentó que los adultos universitarios podrían cambiar sus comportamiento con información con respecto a su vulnerabilidad y capacidad de control, más que por temor a las consecuencias individuales que pueden sufrir.
Al retomar proyectos de investigación implementados en la infraestructura de la Universidad de Sonora en temas de riesgo en laboratorios, dijo que se diseñaron e implementaron estrategias a través de la asignatura Seguridad y cuidado del ambiente, a nivel licenciatura, donde el estudiante desarrolló capacidad para aplicar los principios de la seguridad según el enfoque RAMP, propuesto por Hill y Finster en el 2016.
“La enseñanza de la seguridad mediante pensamiento crítico utilizando los principios de la seguridad que se implementan a través de la metodología para la gestión de riesgos denominada RAMP; además hemos agregado otro principio con la finalidad de que el estudiante se también considere la prevención: RAMP2”, agregó.
La integrante del Cuerpo Académico Salud y Seguridad en la Producción y Servicios para el Desarrollo Sustentable explicó que los estudiantes perciben el riesgo asociado a su práctica de laboratorio, también descubren que este proceso es valioso para desarrollar estrategias de educación, comunicación y gestión de riesgos, así como elevar la potencialidad de influir en la toma de decisiones de para promover comportamientos más seguros.
“Los resultados del estudio de percepción de riesgo en laboratorios de la Universidad reflejan que los estudiantes sienten seguridad de poder lidiar con éxito los factores de riesgo evaluados a pesar de los sentimientos de temor, vulnerabilidad, y su preocupación sobre la gravedad de las consecuencias de una lesión y piensan que pueden controlar y evitar los riesgos”, indicó.
Explicó que los accidentes de laboratorio más comunes en la máxima casa de estudios de los sonorenses son los derrames salpicaduras, con un 27%; quemaduras por calor, un 25%; la irritación e intoxicación registran un 22% de frecuencia en los programas de posgrados y licenciaturas de ingeniería y química.
Los factores involucrados en los incidentes en el interior de laboratorios son derivados por dos vertientes: la intervención humana, que va desde el uso inadecuado del material, uso incorrecto del equipo de protección personal, manipulación impropia de sustancias o falta de información o instrucciones; mientras que la segunda son los procedimientos de trabajo enfocados a procedimientos de labor inconveniente o inexistente, incumplimiento de normas de seguridad establecidas, falta de señalización y mensajes de advertencia, entre otras, reveló.
Apuntó que a nivel mundial los usuarios reconocen que regularmente ocurren accidentes, como incendios, explosiones o implosiones, derrames, daños por fallas del equipo e instrumentos, pero que del 25 al 38% de los accidentes de laboratorio no se reportan.
“La seguridad en dichos lugares de trabajo no ha mejorado en décadas, y permanece la creencia de que los daños e incidentes son normales como parte de los trabajos de la ciencia y no se prioriza la seguridad por falta de tiempo, conocimiento, capacitación o liderazgo; así como desinterés, apatía, creencia de que la seguridad interfiere con la productividad y progreso, entre otras”, concluyó.
