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Chivas, a la final
Chivas, a la final
GUADALAJARA, JALISCO (22/MAY/2017).- Diez años después no podía ser de otra forma. Con las pulsaciones a tope, con el cuchillo entre los dientes, e impulsado por un estadio que no se guardó nada. Cierto, con mucho de emotivo.
Pero también Guadalajara entendió y asumió sus defectos y se hizo fuerte en sus virtudes. Inteligente, intenso y sobrio, el Rebaño fue un témpano en un partido que se jugó a 35 grados y al final no se habló de una gran actuación de su arquero o fallas garrafales del rival, porque Chivas manejó a la perfección los tiempos del partido.
Guadalajara empató 1-1 con Toluca ayer, y 2-2 en el global.
Otra vez se quedó a un gol de quedar fuera. Otra vez no venció a su rival en el marcador global. De nuevo, como ante el Atlas, fue el segundo criterio —la posición en la tabla general— lo que determinó su pase a la siguiente ronda.
Pero que le vengan a decir a esa culebra rojiblanca que salió del Estadio a La Minerva, embriagada de triunfo y de ilusión, que su equipo no ganó en Semifinales, cuando lo único que sale de sus bocas es que están en la Final.
Lógico
Matías Almeyda ya no se guardó nada en el juego que llevaba a su equipo a la Final. El timonel rojiblanco mandó a Rodolfo Pizarro de inicio por vez primera en las últimas cinco semanas.
Contrario a lo que se creía, Pizarro no apareció detrás de Pulido sino por la banda izquierda, mientras que Néstor Calderón arrancó como volante por derecha.
El movimiento también reintegró la contención estelar del Rebaño con el “Gallito” Vázquez y Orbelín Pineda, de manera que en ataque Carlos Fierro acompañaba a Alan Pulido.
Desde el arranque del juego la orden fue clara desde la banca y se ejecutó en la cancha. La presión del Rebaño comenzaba delante de medio campo, con mucha intensidad, lo cual provocaba errores en la salida del Toluca.
Tras estrellar la más clara en el larguero por conducto de Orbelín al minuto 13, fue hasta el 30’ que el Rebaño plasmó en el marcador su superioridad cuando Calderón cobró un tiro libre por izquierda a primer palo y ahí Talavera falló ante el acoso de Alanís que no tocó el balón, pero sirvió como pantalla.
Era el gol que obligaba a Toluca a marcar dos para después tener derecho a hacer cuentas.
Intenso
En el complemento los Diablos Rojos salieron con la intención de hacer el par de goles que los separaban de la Final.
Cristante mandó a los argentinos Jesús Méndez y Enrique Triverio a trabajar más en terreno de Guadalajara y apenas a los dos minutos de la reanudación aprovecharon un desconcierto en la zaga local para fabricar una llegada por derecha que concluyó con el remate de Uribe muy cerca de Cota para empatar 1-1 el juego.
Era un gol lo que separaba a Toluca de la Final, incluido el lujo de poder recibir otro del Rebaño sin que eso alterara su guión.
Vinieron además lesiones de Zaldívar —que acababa de entrar al juego— y de Carlos Salcido, además del ingreso de un inerte “Chofis” López.
Y entonces los nombres del Guadalajara se volvieron hombres y se prodigaron por toda la cancha. Reventaron como en el barrio cuando hubo que hacerlo, pero también entretuvieron la pelota en cancha del rival.
La agonía fue más bien una tensa espera con Cota como espectador de lujo. Cierto, era un gol para los Diablos, pero la pelota nunca estuvo más lejos del arco rojiblanco como ayer.
Cierto, con mucho de emotivo. Y es que 10 años después no podía ser de otra forma.
tario y el domingo 28 de mayo en el Estadio Chivas. La Federación Mexicana de Futbol hará oficiales hoy los horarios de los encuentros.
