Curiosidades
Laura y Alex duermen juntos, pero nada mas: son asexuales
Son pareja desde hace un año, viven juntos, pero no recuerdan la ultima vez que tuvieron sexo. Forman parte del 1% de la poblacion que no siente atraccion sexual.
Laura y Alex viven juntos desde hace nueve meses. Desde que se conocieron hace un año no se han separado.
Tienen 23 años y sus amigos dicen que cuando están juntos son muy cursis. Se miran como si no existiera nadie más que el otro. Caminan de la mano por la calle. Están siempre juntos, pero no recuerdan la última vez que tuvieron sexo. Y eso no es un problema. Son asexuales.
El 1% de la población carece de deseo sexual, según recabó en un amplio estudio el sexólogo Anthony F. Bogart. Laura y Alex forman parte de ese porcentaje, aunque hasta hace muy poco tiempo no lo sabían.
Son asexuales, un vocablo desconocido para la gran parte de la población, según cuentan. “La gente asume que es algo que te inventas para llamar la atención o te dicen que es normal que no sientas atracción sexual por todo el mundo, no entienden que no es atracción por nadie”, sentencia Laura. “El comentario más habitual -interrumpe Alex- es que somos feos o que lo que nos hace falta es un buen polvo”.
Pero Laura y Alex pueden echar todos los polvos que quieran, aunque no lo hagan. La asexualidad, explica la psicóloga Martina González, no es una ni una patología, ni una disfunción. “Nosotros podemos follar, pero no queremos”, afirma la pareja. La asexualidad se define como la ausencia de atracción sexual, pero “no es una elección”, sentencia González, “es una orientación, como tantas otras que hay en el espectro sexual”.
“ANTES ME SENTÍA FORZADA”
Antes de conocer a Alex, Laura tuvo otros novios con los que sí mantenía relaciones sexuales: “No me sentía a disgusto, pero sí me sentía forzada, era mi pareja y tenía que complacerla”.
Cuando Laura hablaba con sus amigas se daba cuenta de que algo fallaba. “No entendía cómo le daban tanta importancia a las relaciones sexuales en una relación. Me decían que el sexo suponía más del 60% y para mí era simplemente un añadido; no era ni de lejos algo primordial”.
Pero un día, por casualidad, la palabra asexual apareció en la pantalla de su televisión y le llamó la atención. Fue a “preguntarle a Google” y comenzó a leer definiciones. “Cuando te encuentras con esa información comienzas a pararte a pensar en cosas que antes habían pasado desapercibidas, yo jamás me había preguntado qué era la atracción sexual y llegué a la conclusión de que en mi vida había sentido eso por nadie”.
“TENÍA QUE SER EL MACHO DOMINANTE”
Alex afirma que su caso fue “más dramático”. “Tuve una relación con una chica y para ella el sexo era muy importante y para mi no, esto me frustraba mucho y buscaba por todos los medios lo que me estaba pasando. Quería respuestas”.
Pero la frustración no solo le pasaba factura a él, también a la que entonces era su novia: “Como yo no quería sexo nunca o casi nunca, ella se sentía obligada a tomar el papel activo, pero no le hacía gracia porque no estaba acostumbrada.
Aún se mantiene el estereotipo de que el hombre es el macho dominante que tiene que estar dispuesto a tener sexo salvaje 24 horas al día, siete días a la semana y que es la mujer la que se tiene que dejar o, si no, decir que le duele la cabeza”, afirma.
¿Por qué? “Porque la educación sexual es inexistente. En pleno siglo XXI sigue siendo un tema tabú y el patriarcado nos ha marcado y nos marca mucho. Nos enseñan como máximo cómo se pone un condón, no se habla de orientaciones, de identidades de género y por ese desconocimiento vienen los problemas”.
¿Qué problemas? “Hay quien va al psiquiatra y le dan medicación o cree que es por algún trauma -explica Laura-. Esa situación genera mucha angustia porque el sexo está presente en la sociedad a todas horas y uno no entiende por qué”.
LA ASEXUALIDAD NO APARECE EN LA RAE
El día que Alex supo que su falta de apetencia sexual tenía un nombre se fue a su ordenador y tecleó asexualidad -un vocablo que no recoge la RAE-. El primer resultado fue AVENes, la red para la Educación y la visibilidad de la Asexualidad, a partir de Asexuality Visibility and Education Network, una plataforma que funciona a nivel mundial y que proporciona información. Pero sobre todo es un foro que “hace que te sientas parte de algo y que no eres raro”.
