Curiosidades
Conoce estas tecnicas para no ser un somnifero en la cama
Lo ideal es elegir una postura que genere libertad pelvica a ambos, prueba penetrar muy lentamente.
Porque no todo es meter y sacar, ya basta de penetraciones simples.
Por muy difícil que parezca, la penetración tiene distintas formas de llevarse a cabo y de estas depende el placer que experimenta la pareja en conjunto.
Una cosa es sentir el miembro masculino a fondo y en su totalidad, y otra tener adentro únicamente el glande. La distancia es esencial para una mayor presión en las terminales nerviosas de la vagina.
Como sabrán (o deberían saberlo), el órgano sexual de una mujer no es su vagina, sino su clítoris. Se trata del vehículo que ha llevado al 80 por ciento de las féminas al orgasmo.
Sin embargo, la mayoría de nosotras también identificamos zonas dentro de la vagina que durante la penetración nos parecen más placenteras que de costumbre. Esto, claro, depende de qué tanto nos conozcamos.
Las relaciones sexuales monótonos no tienen ningún futuro
. A nadie le gusta practicar las mismas posiciones, con el mismo ritmo, dos o tres veces a la semana.
Lo ideal es elegir una postura que genere libertad pélvica a ambos. Como la postura de cuatro puntos (perrito), además de que ésta igualmente promueve que el pene tope más directamente en la llamada Zona G.
O bien alguna que a ella le permita elevar la cadera, así puede favorecer la presión hacia el pene y el varón podrá explorar con facilidad sus paredes vaginales.
Para ellos:
Prueba penetrar muy lentamente, como si fueras en cámara lenta:
Mueve tu cadera hacia cada lado como un péndulo, y ve avanzando. Prueba la sensación apenas penetrando con el glande, luego un poco más y así hasta llegar a fondo.
Crea círculos o elipses en ese mismo movimiento lento hasta profundizar.
Ahora, varía el ritmo. Es decir, entra lentamente y sal rápido o viceversa. Varía los movimientos pélvicos y verás que encuentras combinaciones que a cada uno o a ambos les resultan deliciosas.
Insiste e insiste y aumenta la velocidad hasta lograr un ritmo que te ayude a eyacular.
De ese modo verán que el orgasmo surge de un modo multifactorial, tanto por la estimulación externa del clítoris (el cual no deben olvidar) como por su excitación interna mediante los embates del pene.
Con información de elsyreyes.com
