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Invernaderos o agricultura protegida, serán el futuro de la producción agrícola
Invernaderos o agricultura protegida, serán el futuro de la producción agrícola: experto
Por Redacción
Ante un cambio climático que nos lleva a temperaturas extremas, el sistema de agricultura protegida podría ser la mejor alternativa para la producción agroalimentaria, principalmente, en el futuro, consideró Jesús López Elías.
El especialista en manejo de invernaderos, o agricultura protegida, y académico del Departamento de Agricultura y Ganadería (DAG) de la máxima casa de estudios, dijo que una de las principales ventajas de esta práctica es que se pueden manipular las condiciones ambientales para beneficiar al proceso de crecimiento de las plantas.
“El cambio climático nos está llevando a los extremos, en invierno tenemos más frío y en el verano el calor es más fuerte e intenso”, comentó al señalar que, dentro de la técnica de agricultura protegida, o green house, como se dice en inglés, se están investigando otras opciones que no son tan drásticas, como es el conocido invernadero con estructura totalmente de plásticos.
Habló del sistema de casa-sombra sobre la cual se realizan investigaciones y se desarrollan varios proyectos en el campo del Departamento, que también presenta importantes ventajas, incluso sobre una estructura como las conocidas como invernaderos.
“Una de las ventajas de la agricultura protegida es que nosotros podemos jugar con las condiciones ambientales del área donde se va a establecer el cultivo, pero la diferencia va a ser si usas un invernadero o si utilizas una casa sombra, que es menos caliente para las plantas en el verano”, comentó.
López Elías, quien también es jefe del DAG, dijo que de la utilización de alguna de las opciones dependerán, sin lugar a dudas, los costos de producción.
Precisó que en algunas regiones agrícolas del estado, como es el Valle del Yaqui, están cambiando las estructuras de los invernaderos a híbridos, pues es más caro enfriar un invernadero que proporcionarle calor a una casa-sombra. “Es más barato tirarle un plástico arriba. Los invernaderos son buenos, pero para invierno”.
El académico, que pertenece a la Academia de Irrigación y al Cuerpo Académico de Sistemas de Producción Agrícola, añadió que estas tecnologías se utilizarán mayormente en el futuro, considerando que la temperatura se ha incrementado ya hasta en un 0.7 grados, y se espera que siga incrementándose.
“Esta situación va a tener importantes repercusiones más severas en la agricultura”, expresó al recordar los efectos que se registraron recientemente en los cultivos en campos abiertos con las heladas de diciembre.
Señaló que cuando se habla de agricultura protegida es que se está dando una protección al cultivo, aunque ésta va a depender de qué tipo de estructuras se estén utilizando. “La ventaja de la casa-sombra en verano es que nos reduce la radiación solar. La malla protege de la incidencia de la radiación, y en invierno, comparado contra un cultivo del exterior, nos protege contra las bajas temperaturas”.
López Elías dijo que no todos los cultivos requerirán de esta tecnología, pues hay cultivos de temporada que no lo necesitan, pero otras como éstas –señaló las plantas de diversos tipos de chiles que se prueban–, si estuvieran fuera, se hubieran helado.
Comentó que los costos de esta técnica pueden ser elevados dependiendo de la tecnología que se quiera utilizar, del mantenimiento adecuado para antes de que llegue el término de su vida útil y del mercado para la comercialización de la producción.
“Como parte del cambio climático, tenemos que seguir trabajando con este tipo de tecnologías”, afirmó, e hizo referencia del trabajo que realizan investigadores de la Universidad de Arizona en el diseño de un invernadero que enviarán a Marte para producir hortalizas allá, “porque ya se maneja como una tecnología del futuro”.
