Curiosidades
Los 3 mayores riesgos de practicar bondage
Maniatar incorrectamente al otro puede producir lesiones en nervios y músculos.
Tenemos que decirlo, igual que el sexo anal, el bondage no es una práctica sexual para parejas que están dando sus primeros pasos, todo lo contrario, requiere de paciencia y pericia por muchas razones, y una de ellas es que si no se realiza con destreza, podría terminar en una experiencia amarga, dolorosa y peligrosa.
Si es así, estos son algunos de los detonantes que seguramente te llevaron a nunca volver a intentarlo:
1. Lesiones musculares:
Maniatar incorrectamente al otro puede producir lesiones en nervios y músculos. La gravedad dependerá de la presión y el tiempo que se mantenga el amarre. Ante cualquier molestia, se debe desamarrar a la pareja inmediatamente.
Puede haber cosquilleo y adormecimiento, pérdida de la función motora o daño permanente. Si el nervio se lastima severamente puede llevar tiempo de recuperación.
2. Heridas en la piel:
Cuando las cuerdas no se atan adecuadamente, también ocasionan cortes en la piel, sobre todo en tobillos manos y muñecas, cortar la circulación de la sangre y provocar hematomas.
3. Asfixia:
Si la atadura se hace alrededor del cuello; con los brazos rodeando el pecho o se amordaza la boca, podría presentarse reducción en la entrada de oxígeno. Esto ocasiona dolor de cabeza, desmayo o incluso asfixia.
¿Qué es lo que sí debes hacer?
1. Evita practicarlo con alguien que acabas de conocer.
2. Acuérdalo y planéalo previamente para evitar desacuerdos y lesiones.
3. Impide que sea alrededor del cuello. Esto aumenta el riesgo de dañar algún tejido, de asfixia o estrangulación que pueda ser fatal.
4. No permitas que te dejen solo si estás atado.
5. Asegura que tu respiración sea normal y que no se corte la circulación.
Para que esta práctica sea segura, especialistas recomiendan no imitar escenas vistas en películas o internet. Ciertas ataduras requiere de habilidades y precauciones.
Con información de Salud180.
