Internacional
El buque varado en México de Corea del Norte sigue con problemas legales
El buque varado en México con el que buscan que Corea del Norte pague por el asesinato de un activista
El buque norcoreano “Mu Du Bong” y su tripulación están detenidos en el puerto de Tuxpan, Veracruz, confirmó la Misión de México ante las Naciones Unidas, situación que ha impactado en las relaciones con Corea del Norte, quien acusó a México de haberlo detenido ilegalmente y que tomaría las “medidas necesarias” para que se libere la embarcación. //Foto: AVC/ Cuartoscuro.
Un activista asesinado en el año 2000 por ayudar a disidentes a huir de Corea del Norte; un buque norcoreano que, 14 años después, encalla frente a las costas de Veracruz; un roce diplomático entre los gobiernos de Los Pinos y Pyongyang; y una firma de abogados que acude a los tribunales mexicanos para que el régimen que actualmente lidera Kim Jong-un pague una sanción por crímenes contra la humanidad.
Estos son los elementos que dan forma a una rocambolesca historia con conexiones en Washington, Pyongyang, Yanji, y Veracruz, en la que un accidente con consecuencias medioambientales, y una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, han involucrado a México como protagonista inesperado.
Pero comencemos por el principio.
¿Qué tiene que ver el homicidio de un activista en el año 2000 con un buque varado en Veracruz catorce años después?
El activista es Kim Dong-shik. Un reverendo que ayudaba a disidentes a huir del régimen norcoreano quien, de acuerdo con una sentencia dictada en Estados Unidos, fue secuestrado en enero del 2000 en China por un comando de agentes enviados en secreto por el gobierno del entonces líder Kim Jon-Il, y posteriormente torturado y asesinado en un campo de concentración para disidentes.
Los familiares del activista, en colaboración con la organización defensora de derechos humanos Shurat HaDin, llevó en 2009 el caso a varios tribunales estadounidenses. Hasta que en abril de 2015, la Corte del Distrito de Columbia falló a favor de la familia del reverendo, condenando al gobierno norcoreano a pagar un total de 330 millones de dólares por el secuestro, tortura y muerte de Kim Dong-shik.
Hasta aquí, el caso estaría resuelto.
Sin embargo, tal y como explica en entrevista con Animal Político Alberto Mansur, abogado de la firma Mansur, Birman, Guakil y Wolff SC, el gobierno norcoreano no ha pagado ni un céntimo a la familia del activista asesinado, y todo apunta a que tampoco lo va a hacer en un futuro próximo ni lejano.
“El problema con países como Corea del Norte, que incurren en actividades como las perpetradas en el asunto del reverendo Kim, es que se esconden detrás de su condición de Estado soberano, creyendo que sus actos no van a tener consecuencias”, expone Mansur, quien representa en México el caso del activista.
“Otra dificultad –añade el letrado-, es que estos países normalmente mantienen sus activos en jurisdicciones donde es muy difícil, o que directamente no se prestan, a la ejecución de sentencias en su contra, por lo que no les pueden embargar ni quitar nada, y hace especialmente difícil obtener una indemnización económica para los afectados”.
Y ante esa dificultad de embargar bienes a Corea del Norte, es cuando un buque norcoreano varado en aguas de Veracruz se convierte en la clave de toda esta historia.
