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El control del embarazo es la mejor arma contra problemas congénitos
Los niños que presentan algún tipo de malformación o síndrome genético, deben ser atendidos desde su nacimiento y durante su crecimiento por especialistas en genética, para asegurar con ello las mejores condiciones de vida.
Por Redacción
Hermosillo, Sonora a 29 de abril de 2015.- Los niños que presentan algún tipo de malformación o síndrome genético, deben ser atendidos desde su nacimiento y durante su crecimiento por especialistas en genética, para asegurar con ello las mejores condiciones de vida.
En el Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES) se cuenta con el servicio de Genética desde hace más de 20 años y se tratan alrededor de 40 pacientes a la semana, donde especialistas brindan consejos genéticos a los padres para que los menores puedan tener un óptimo crecimiento.
El 6% de los niños recién nacidos vivos atendidos en el HIES-HIMES presentan algún tipo de malformación congénita, el doble de la media nacional, que es del 3%, y esto se debe a que es un nosocomio regional, donde se atienden a pacientes de diversas partes del Estado.
Dentro de la gama de problemas genéticos que se pueden presentar, el Síndrome de Down es el más frecuente con alrededor del 37% de los casos, le siguen el labio-paladar hendido, las cardiopatías congénitas y el Síndrome Dismórfico, y las menos frecuentes son las malformaciones del tracto gastrointestinal y las vías urinarias.
La principal recomendación de la Secretaría de Salud es que una vez que se establece el diagnóstico de embarazo, la madre tiene la obligación de cuidarse y de atenderse, sobre todo de llevar un buen control prenatal para asegurar un buen desarrollo del feto.
Una medida efectiva para evitar defectos en el tubo neural durante el desarrollo del embarazo, tales como hidrocefalias y microcefalias, es la ingesta de ácido fólico en la mujer desde la edad reproductiva.
Cabe señalar que la mayoría de los bebés que presentan alguna anomalía congénita son hijos de padres sanos y que muchos de los síndromes genéticos son tratables, frecuentemente después del nacimiento o incluso antes de que nazca.
