Curiosidades
Veinte días de cárcel para una transexual española en Dubái
La española Chanel, de 36 años, y la portuguesa Janeiro, de 18, fueron detenidas por la policía de Dubái el 22 de enero, por haber utilizado un aseo de mujeres para cambiarse de ropa y haberse mostrado excesivamente cariñosas a la salida, según fuent
Alesandra Chanel y Sofía Janeiro han acabado en la Prisión Central de Dubái por cambiarse de ropa en el lugar equivocado. No se trata sólo de que las dos transexuales, que siguen manteniendo un aspecto físico bastante masculino, utilizaran un aseo de mujeres, como de su desconocimiento de las leyes de esta conservadora ciudad-Estado cuyos destellos y glamur a menudo confunden a quienes la visitan. Un juez las condenó la semana pasada a sendas multas de 2.000 dirhams (unos 480 euros), pero al no poder pagar han sido encarceladas.
La española Chanel, de 36 años, y la portuguesa Janeiro, de 18, fueron detenidas por la policía de Dubái el 22 de enero, por haber utilizado un aseo de mujeres para cambiarse de ropa y haberse mostrado excesivamente cariñosas a la salida, según fuentes conocedoras del proceso. Después de pasar dos días en comisaría, quedaron en libertad, pero las autoridades les retuvieron el pasaporte y su caso pasó a la fiscalía que les acusó de atentado al honor, comportamiento contra la moral, travestismo y resistencia a la autoridad.
Ser transexual no es un delito tipificado en Dubái, pero sí el travestismo o atentar contra la moral
“Amnistía Internacional teme que la Policía de Dubái haya detenido y condenado a las mujeres sobre la sola base de su apariencia física e identidad de género”, ha alertado la organización de defensa de los derechos que las ha declarado “presas de conciencia”.
Ser transexual no es un delito tipificado en Dubái, según explica un abogado europeo residente en Emiratos Árabes Unidos (la federación de la que forma parte Dubái). Sin embargo, hay otros asociados, como el de travestismo o atentar contra la moral, tras los que se intuye el rechazo a esa condición.
A pesar del vertiginoso proceso de modernización que ha vivido en el último medio siglo, la sociedad de Dubái, como la del resto de Emiratos, sigue siendo bastante conservadora. Cualquier relación fuera del matrimonio heterosexual es ilegal y las manifestaciones de afecto en público se consideran indecentes.
Al salir de comisaría, las dos mujeres se pusieron en contacto con sus respectivas embajadas y desde entonces han contado con apoyo consular. A raíz del comunicado de Amnistía, Unión para el Progreso y la Democracia registró el pasado lunes en el Congreso una pregunta al Gobierno sobre los trámites que se están haciendo para repatriar a Chanel.
“Desde que tuvimos conocimiento del caso, hemos estado en contacto permanente con las autoridades [locales] y con la persona interesada”, manifiestan a EL PAÍS fuentes diplomáticas españolas sin mencionar su identidad (que reveló Amnistía) “por respeto a su intimidad y en cumplimiento de la ley de protección de datos”.
En el juicio, el pasado jueves, el juez fijó una multa de 2.000 dirhams para cada una y la deportación inmediata. Sin embargo, ambas carecían de dinero para hacer frente a la sanción. Así que fueron enviadas a la cárcel, donde tendrán que cumplir un día por cada 100 dirhams de deuda. De no mediar una solución, estarán presas hasta el 9 de marzo. Como es habitual en Dubái, incluso entonces sólo recuperarán la libertad si disponen de un billete de avión para abandonar el país.
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