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Pide asilo a EU hija de Lucio Cabañas

La solicitud de asilo de ella y de otros 18 familiares dirigida por la Cámara de Diputados en septiembre de 2011, fue interrumpida dos meses y medio después del asesinato de su madre.

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Micaela Cabañas Ayala, hija de Lucio Cabañas solicita al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asilo político por recibir varias amenazas de muerte después de la ejecución de su madre, Isabel Ayala, el pasado 3 de julio de 2011.

En entrevista radiofónica con Adela Micha para Grupo Imagen, afirmó que a partir de la muerte de su mamá vive “exiliada” dentro de Guerrero, ante el temor de que la asesinen. Asimismo, acusó que el gobierno del estado no ha hecho nada por resolver el asesinato” y confirmó que “las amenazas han sido constantes”.

“Queremos caminar libres por la calle sin estar volteando para ver si alguien nos sigue, si alguien trae un arma. Somos buenas personas, vamos a trabajar, no vamos a dar problemas, lo único que queremos es seguir con nuestra vida”, declaró la hija del maestro abatido hace 40 años por elementos del Ejército.

La solicitud de asilo de ella y de otros 18 familiares dirigida por la Cámara de Diputados en septiembre de 2011, fue interrumpida dos meses y medio después del asesinato de su madre.

Mencionó que el 17 o 18 de septiembre de 2011, nueve meses antes de las elecciones presidenciales, ella y un compañero salieron del recinto legislativo con motivo de su proceso de refugio, y hombres bien vestidos los abordaron y los obligaron a subir a una camioneta negra. Dijo que la intimidaron, y que le ofrecieron millones de pesos por su silencio.

La guerrerense dice que se negó a aceptar dinero y se vio obligada a regresar a su estado, a zanjar sus planes de exilio y a guardar silencio. Hasta ahora. Asimismo, Micaela Cabañas dijo que el 3 de julio de 2011, su madre y su tía Reyna Ayala iban a la iglesia de Xaltianguis cuando desde un carro en movimiento les dispararon a muerte.

Ni siquiera los asesinos le permitieron velarlas, dice. “Ese día me hablaron y me amenazaron de muerte a mí y a mi familia, nos dijeron que nos fuéramos, que nos iban a matar en ese momento”, rememora.

Micaela se explica el asesinato de su madre porque un año antes la convenció de que crearan una organización con las madres, esposas e hijos de más de medio millar de personas víctimas de desaparición forzada de los 70. Su madre era testigo excepcional de esos hechos. “Ella hablaba de las personas que logró ver con vida en el Campo Militar Número 1”, explica.

“Hablaba de la manera como a algunos los sacaban de ahí, les ponían una capucha negra y jamás los volvían a ver, ya fuera porque los desaparecieran o los mataran”, apunta.

Finalmente, la descendiente de Lucio Cabañas, Micaela, señaló que el caso de los 43 normalistas desaparecidos marcó un parteaguas en territorio nacional, lo que se hace evidente con las grandes manifestaciones, mismas que se han visto empañadas por los brotes de violencia perpetrados por grupos de encapuchados.

“No tiene nombre lo que le hicieron a esos muchachos, tal parece que fueran 43 Lucios Cabañas los que se llevaron (…) quizá pensaron que con eso se iban a acabar las revueltas y las luchas sociales, pero no contaron con que sólo era la punta de la lanza”, declaró.

En fechas pasadas, profesores, normalistas, padres de las víctimas de Ayotzinapa y diferentes organizaciones civiles marcharon en honor a Lucio Cabañas y los estudiantes desaparecidos en Guerrero, un crimen que ha derivado en protestas multitudinarias en la capital y varios estados de la República.

Con información de Excélsior y El Universal

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