Local

Se cumplen hoy 20 años del asesinato de Colosio

Este 23 de marzo se conmemoran 20 años del asesinato del entonces candidato a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, quien murió durante su campaña en Tijuana, y cuyo crimen ha sido uno de los más polémicos en la política mexicana

Published

on

Por Redacción

 

 

Este 23 de marzo se conmemoran 20 años del asesinato del entonces candidato a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, quien murió durante su campaña en Tijuana, y cuyo crimen ha sido uno de los más polémicos en la política mexicana, pues siguen las interrogantes del móvil del asesinato y el autor del mismo.

El asesinato ocurrió durante un mitin realizado por el candidato del PRI en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana. En un video que circula por la red se aprecia el momento en el que el candidato es asesinado; Colosio se encontraba rodeado de cientos de personas que lo acompañaban en la campaña, cuando en cuestión de segundos un sujeto -a quien luego se le reconoció por el nombre de Mario Aburto- le disparó directo a la cabeza. Este hecho fue considerado el primer magnicidio en México, tras el asesinato de Álvaro Obregón en 1928.

Luego de 20 años de la muerte de Colosio, varias de las preguntas que surgieron la tarde de aquel 23 de marzo han quedado sin respuesta. Desde la aprehensión de Mario Aburto y su acusación como el verdadero responsable, hasta la supuesta conspiración del gobierno de entonces, encabezado por Carlos Salinas de Gortari, son datos que aún permanecen en la memoria colectiva.

La investigación del caso fue cerrada en el año 2000, cuando se estableció que Mario Aburto había sido un asesino solitario que por su propia iniciativa había decidido acabar con la vida del exitoso candidato, sin embargo, gran parte de la ciudadanía permanece incrédula ante tal afirmación.

Desde días anteriores ha sido mucha la información que ha surgido en torno al aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio, quien hoy habría cumplido 64 años.

Las últimas palabras de Colosio, una narración de los hechos

“Quiero encabezar un gobierno que sea sensible a los reclamos y a las demandas de las comunidades, de los barrios, de las colonias populares. Sé de los retos que se enfrentan en estas colonias populares de Baja California y de Tijuana”, fue lo último que dijo el candidato priista Luis Donaldo Colosio en su mitin de Lomas Taurinas.

Se bajó de un templete improvisado en la parte trasera de una camioneta, caminó entre la gente que se apretujaba contra él. Sonriente saludaba a todos los que se encontraban a su alrededor. Avanzaba lento en el mar de personas.

Se trataba de uno de los últimos eventos de la primera etapa de su campaña, Colosio quería cerrar muy fuerte ese proceso en Sonora, su tierra.

Ese 23 de marzo de 1994, el candidato priista por la Presidencia de la República llegó al aeropuerto Abelardo Rodríguez de Tijuana pasadas las cuatro de la tarde.

Iba tarde para su mitin en una de las colonias populares de la ciudad fronteriza. El evento fue organizado por el grupo priista conocido como Tucan (Todos Unidos Contra Acción Nacional).

Vestido con una camisa azul cielo y una chamarra blanca, el sonorense se subió en la Blazer que siempre lo acompañaba a sus eventos de campaña. En el camino revisó las tarjetas de apoyo para su discurso.

En ese momento de la gira buscaba el apoyo de la militancia priista, quería invitar a la gente a participar en la contienda electoral, especialmente en un estado gobernado por el PAN.

Llegó a Lomas Taurinas con un mensaje claro: llamar a los priistas a cerrar filas en torno a su campaña. “En esos discursos le gustaba improvisar, dependiendo del ambiente del lugar. No se trataba de un discurso de mucha sustancia, sino más bien de un mensaje masivo priista”, recuerda el entonces asesor de Colosio, Javier Treviño.

“Y qué bueno que como primer evento en esta jornada de trabajo, la primera de varias que me propongo realizar por Baja California sea aquí, en Lomas Taurinas; sea aquí en esta asamblea popular con habitantes de las colonias populares de Tijuana”, desde el templete improvisado.

Muchos discursos se escribían para cuando el sonorense pisara Magdalena de Kino, discursos que como el pronunciado el 6 de marzo en el Monumento a la Revolución, cuidarían cada palabra.

“En Sonora se tenían muchos eventos planeados, con sumo detalle […] para cerrar antes de la Semana Santa. Tenían que ser discursos más optimistas, pero también de mucha fuerza”, dice el ahora diputado federal Treviño.

“Los invito a que nos unamos a esta campaña que no solamente es de Colosio; esta campaña es de todos y cada uno de ustedes porque juntos vamos a llegar a la Presidencia de México”, les dijo Colosio a los tijuanenses.

Eran las cinco de la tarde en punto cuando el priista terminó de hablar, la multitud se arremolinaba junto a él. Avanzar un paso era un enorme esfuerzo, el reducido círculo de seguridad hacía lo que podía para mantener el diamante de seguridad que lo protegía.

Fiel a su idea de ser un candidato cercano a la gente, el sonorense saludaba a su paso. Le tomó más de diez minutos avanzar unos 12 metros del templete, iba hacia su camioneta, la Blazer que lo esperaba del otro lado del puente por el que se acedía a Lomas Taurinas.

Mientras caminaba entre la multitud sonaban las notas de “La culebra” de la Banda Machos, que se mezclaban con la algarabía popular. A las cinco y doce, se escuchó una detonación: la bala de una Taurus calibre 38 atravesó la cabeza de Colosio. Un segundo disparo lo hirió en el abdomen.

El candidato se desplomó, su chamarra blanca se tiñó de rojo, un hombre se tira sobre el muchacho que grita “el viejo es el asesino”, la muchedumbre lo patea, le gritan, le arrojan piedras, querían lincharlo por lo que le hizo al candidato. Llega un coronel del Estado Mayor, toma en custodia al asesino.

Colosio cayó bocarriba, sobre el pavimento había rastros de sangre. Sus escoltas lo tomaban de las muñecas. Aunque respiraba el candidato estaba inconsciente, lo toman en brazos para avanzar los casi 60 metros que lo separan de la Blazer en la que llegó, sus escoltas tardan casi cinco minutos.

Cuando por fin salen de Lomas Taurinas, cambian al herido a una ambulancia. Llega al hospital a las cinco y diecisiete. Horas después, Colosio falleció en el Hospital General de Tijuana. Los grandes discursos elaborados para Sonora, enmudecieron.

 

Luis Donaldo Colosio Murrieta nació el 10 de febrero de 1950 en Magdalena de Kino, Sonora. Fue el primogénito del matrimonio de Luis Colosio Fernández y Ofelia Murrieta García; le siguieron cinco hermanos.

Desde la primaria Luis Donaldo destacó en los estudios, ocupó los primeros lugares de rendimiento a nivel regional. Ganó varios concursos durante su juventud, mismas que serían, tiempo después, importantes herramientas en su carrera política.

Como miembro del Partido Revolucionario Institucional, Colosio fue diputado, senador y ocupó diversos cargos dentro de la administración pública.

Coordinó la campaña presidencial de Carlos Salinas de Gortari y fue el primer secretario de Desarrollo Social del país, desde donde administró el programa Solidaridad, uno de los estandartes del sexenio salinista.

Como candidato presidencial, Colosio reiteró las exigencias de cambio al interior del PRI. En su discurso del 6 de marzo de 1994 reconoció la contribución del partido en la construcción de las instituciones del país, pero también la grave concentración de poder, corrupción e impunidad.

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply

Cancelar respuesta

Los más vistos

Salir de la versión móvil