{"id":203028,"date":"2017-08-29T11:31:34","date_gmt":"2017-08-29T11:31:34","guid":{"rendered":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/2017\/08\/29\/conoce-el-misterio-del-iphone-en-una-pintura-de-1937\/"},"modified":"2017-08-29T11:31:34","modified_gmt":"2017-08-29T11:31:34","slug":"conoce-el-misterio-del-iphone-en-una-pintura-de-1937","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/2017\/08\/29\/conoce-el-misterio-del-iphone-en-una-pintura-de-1937\/","title":{"rendered":"Conoce el misterio del iPhone en una pintura de 1937"},"content":{"rendered":"<p>Cuadrante inferior derecho. Sentado. Sosteniendo un objeto peque&ntilde;o, negro y rectangular a nivel de sus ojos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Lo pueden ver?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No est&aacute; claro exactamente qui&eacute;n es este hombre, pero bien podr&iacute;a estar tom&aacute;ndose una selfie o revisando las noticias. Parece estar mirando el dispositivo de una manera que resulta demasiado familiar hoy en d&iacute;a, como si acabara de leer un mal tuit, o una noticia sobre Trump. Podr&iacute;a parecer alguien ordinario, si &eacute;l y su mundo existieran en cualquier momento de la &uacute;ltima d&eacute;cada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero este mural de m&uacute;ltiples partes, donde habita el hombre, titulado &#8220;Sr. Pynchon y el establecimiento de Springfield&#8221; (Mr. Pynchon and the Settling of Springfield), aventaja al iPhone por siete d&eacute;cadas. Terminada en 1937 por el pintor semi-abstracto italiano Umberto Romano, la obra est&aacute; basada en los acontecimientos reales que ocurrieron en un encuentro previo a la Guerra de Revoluci&oacute;n entre los miembros de dos tribus prominentes de Nueva Inglaterra, los Pocumtuc y los Nipmuc, y los colonos ingleses en el pueblo de Agawam en el actual Massachusetts en la d&eacute;cada de 1630, unos 200 a&ntilde;os antes de la llegada de la electricidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si avanzamos en el tiempo, podemos fijar una fecha precisa para la llegada del tel&eacute;fono celular port&aacute;til en el registro hist&oacute;rico: 3 de abril de 1973, casi cuatro d&eacute;cadas antes de que Steve Jobs revelara el llamado &#8220;dispositivo &uacute;nico&#8221; en 2007, que actualmente es el producto m&aacute;s vendido de la historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En otras palabras, el objeto que se encuentra en las manos del hombre en la pintura simplemente no puede ser un iPhone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Entonces qu&eacute; es?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una pregunta que me hace fijarme de nuevo en la pintura de Romano. El hombre aparece en el primero de cuatro paneles murales que componen el relato del artista de la historia de Nueva Inglaterra, que est&aacute; bajo el cuidado del Museo Postal de Estados Unidos y actualmente est&aacute; colgado en el Edificio de la Oficina Estatal de Massachusetts (anteriormente la Oficina Central de Correos) en Springfield.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algo que aporta una capa de intriga a todo esto es el hecho de que el mural de Romano se centra en un tal William Pynchon &mdash;es el que est&aacute; al centro, vestido de rosa&mdash; que escribi&oacute; El precio meritorio de nuestra redenci&oacute;n (The Meritorious Price of Our Redemption) &mdash;el primer libro que fue prohibido (y posteriormente quemado) en suelo estadounidense&mdash; y que adem&aacute;s es el antepasado colonial m&aacute;s antiguo del evasivo novelista Thomas Pynchon.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal vez he le&iacute;do demasiado del Pynchon novelista, que naci&oacute; en 1937, el mismo a&ntilde;o en que Romano termin&oacute; su pintura, y cuyas ficciones paranoicas, como me dijo un conocido estudioso de Pynchon en 2012, no &#8220;necesariamente presentan la tecnolog&iacute;a como algo bueno&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal vez yo tambi&eacute;n bromeo a menudo (de manera casual, entre amigos) sobre viajeros intergal&aacute;cticos del tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal vez, a pesar de que trabajo para un sitio web de tecnolog&iacute;a, es porque incluso las tecnolog&iacute;as de consumo b&aacute;sicas me abruman, incluyendo mi iPhone: una mezcla de tierra excavada y trabajo f&iacute;sico intensivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>O tal vez tiene que ver con la confrontaci&oacute;n de una tendencia a proyectar las ansiedades actuales sobre el pasado a trav&eacute;s del miasma de una narrativa de genocidio que hist&oacute;ricamente ha sufrido white-washing.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sea lo que sea, no puedo dejar de mirarlo. Cuanto m&aacute;s tiempo miro, su perfil se vuelve m&aacute;s cercano a lo que quiz&aacute;s sea el gesto definitorio de la era digital, una pose que resulta a&uacute;n m&aacute;s curiosa si se tiene en cuenta lo obvio: tanto la pintura como lo pintado es anterior a la era digital por muchas generaciones. Es sorprendente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conoc&iacute; a este pintor recientemente gracias al escritor e historiador neoyorquino Daniel Crown, quien public&oacute; un ensayo esclarecedor sobre William Pynchon en The Public Domain Review en 2015. La pieza de Crown hace una menci&oacute;n pasajera (en el pie de p&aacute;gina escrito por un editor del PDR) al objeto que el hombre sostiene, en donde se se&ntilde;ala su sorprendente parecido a un tel&eacute;fono inteligente. Parece que Romano, quien falleci&oacute; en 1982 a la edad de 77 a&ntilde;os, no hizo ninguna observaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre aquel hombre de la pintura; cualquier aclaraci&oacute;n que el artista pudiera haber ofrecido probablemente se la llev&oacute; consigo a la tumba. La menci&oacute;n de Crown sobre el sujeto, hasta donde puedo decir, es la primera y &uacute;nica referencia hasta la fecha. Entonces decid&iacute; ponerme en contacto con &eacute;l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Para ponerlo en los t&eacute;rminos m&aacute;s amables posible, la llamada est&eacute;tica &#8220;abstracta&#8221; de Romano era deliberadamente ambigua&#8221;, me cont&oacute; Crown por correo electr&oacute;nico. Pero podr&iacute;a ser que el hombre se est&aacute; viendo literalmente a s&iacute; mismo en el objeto que tiene en la mano, mirando su reflejo, a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Romano pint&oacute; el mural, los estadounidenses estaban obsesionados con el tropo del &#8220;noble salvaje&#8221;&#8221;, me dijo Crown. &#8220;Dado el enfoque de la escena en la fundaci&oacute;n de Springfield, Romano, de manera reductiva, estaba tratando probablemente de capturar la llegada de la modernidad a una comunidad curiosa pero tecnol&oacute;gicamente atrofiada, que qued&oacute; instant&aacute;neamente hechizada por el tesoro de objetos brillantes de Pynchon&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; era el objeto brillante en cuesti&oacute;n? &Eacute;l cree que es un espejo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta corazonada puede explicarse dada la proximidad del hombre de la pintura a una caja llena de lo que parecen ser jarras de cer&aacute;mica, en medio de una escena llena de productos comerciales. Hay razones para creer que lo que el hombre est&aacute; examinando no es un objeto ind&iacute;gena, sino m&aacute;s bien de origen europeo, como espejos, que se presentaban a menudo en tales intercambios. La forma en que el hombre lo sostiene, si es que est&aacute; mirando su propio reflejo, tiene sentido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando los europeos presentaron estos dispositivos de reflexi&oacute;n a los pueblos ind&iacute;genas en el siglo XVI, &#8220;muchos pueblos nativos incorporaron  en los contextos est&eacute;ticos y culturales de la tribu&#8221;, como escribi&oacute; la experta en arte, moda y dise&ntilde;o ind&iacute;gena, la doctora Jessica R. Metcalfe en un blog de 2011 sobre los espejos en la cultura ind&iacute;gena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podr&iacute;amos estar ante una representaci&oacute;n del instante preciso en que la tecnolog&iacute;a extranjera logr&oacute; hechizar a un individuo por primera vez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra posible teor&iacute;a presenta la idea de una influencia externa, potencialmente corruptora. Si no es un espejo, lo que el hombre sostiene podr&iacute;a ser una edici&oacute;n de bolsillo de un texto religioso, dijo Crown. &#8220;Uno de los evangelios o quiz&aacute;s salmos&#8221;, agreg&oacute;. &#8220;Ya exist&iacute;an en ese momento y ten&iacute;an esa forma rectangular&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La doctora Margaret Bruchac, profesora asistente de Antropolog&iacute;a y coordinadora de la Iniciativa de Estudios Ind&iacute;genas de la Universidad de Pensilvania, ofreci&oacute; otra teor&iacute;a. Seg&uacute;n ella, es probable que el objeto sea de hecho un cuchilla de hierro, con el borde afilado apoyado contra la palma del hombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, Bruchac destac&oacute; la exactitud de la pintura, o la falta de ella. &#8220;Hay tantas cosas equivocadas en esta imagen que es dif&iacute;cil saber por d&oacute;nde empezar&#8221;, me dijo. &#8220;Este artista obviamente nunca hab&iacute;a visto muchos de los objetos que representa aqu&iacute;&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Basta con decir que esta imagen es un registro de un g&eacute;nero art&iacute;stico rom&aacute;ntico que dice mucho acerca de las fantas&iacute;as y ficciones estadounidenses modernas de la dominaci&oacute;n blanca colonial con respecto a los indios&#8221;, dijo Bruchac, &#8220;mientras que casi no transmite informaci&oacute;n &uacute;til sobre los pueblos nativos americanos&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y sin embargo, cuando se trata del objeto que el hombre sostiene, Bruchac tampoco puede evitar ver la similitud. &#8220;Tiene una semejanza bastante extra&ntilde;a &mdash;tanto en la forma en que lo est&aacute; sosteniendo y la forma en que centra su atenci&oacute;n&mdash; a un tel&eacute;fono inteligente&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una cuchilla. Un libro de oraciones. Un espejo. Un iPhone en las manos de un viajero del tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es lo que queremos que sea. Pero tambi&eacute;n lo que pensamos que deber&iacute;a ser.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Incluso si es un Android.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoce el misterio del iPhone en una pintura de 1937<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":203029,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[336],"tags":[12800],"class_list":["post-203028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-curiosidades","tag-pintura"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/1504031494_iPhone.jpg","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=203028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203028\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/203029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=203028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=203028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=203028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}