{"id":185811,"date":"2018-09-28T14:20:54","date_gmt":"2018-09-28T14:20:54","guid":{"rendered":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/2018\/09\/28\/cuando-el-sexo-se-convierte-en-una-adiccion\/"},"modified":"2018-09-28T14:20:54","modified_gmt":"2018-09-28T14:20:54","slug":"cuando-el-sexo-se-convierte-en-una-adiccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/2018\/09\/28\/cuando-el-sexo-se-convierte-en-una-adiccion\/","title":{"rendered":"Cuando el sexo se convierte en una adiccion"},"content":{"rendered":"<p>La biolog&iacute;a nos ha dise&ntilde;ado para sentirnos atra&iacute;dos por el sexo contrario para poder procrearnos. Esto es el instinto primario y a partir de ah&iacute; se construye lo social y lo cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Javier Mangu&eacute; P&eacute;rez, psic&oacute;logo Especialista en Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica del GrupoLaberinto Psicoterapia para la Salud, nos explica por qu&eacute; nos comportamos de esta manera frente al sexo y cu&aacute;les son las caracter&iacute;sticas que definen a las personas que tienen verdadera adicci&oacute;n a &eacute;l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sexo representa una indispensable necesidad biol&oacute;gica para el individuo y para la especie. Seg&uacute;n la jerarqu&iacute;a de necesidades establecida por el c&eacute;lebre psic&oacute;logo norteamericano A. Maslow, esta necesidad b&aacute;sica se situar&iacute;a en el mismo nivel que otras necesidades fisiol&oacute;gicas elementales, como la alimentaci&oacute;n, la respiraci&oacute;n, el sue&ntilde;o y la necesidad de descanso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La conducta sexual humana tiene como una de sus principales funciones preservar nuestra continuidad biol&oacute;gica (debido a su funci&oacute;n reproductiva) pero tambi&eacute;n posee una dimensi&oacute;n psicol&oacute;gica y una funci&oacute;n hed&oacute;nica placentera (es una actividad gratificante en s&iacute; misma), adem&aacute;s de ser una manera de expresar afecto a nivel interpersonal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El impulso biol&oacute;gico natural que nos predispone a llevar a cabo las acciones necesarias destinadas a cubrir esta y otras necesidades, suele surgir ante la presencia de deficiencias en la cobertura de las mismas (por ej. en referencia a la respiraci&oacute;n, en situaci&oacute;n de inmersi&oacute;n a pulm&oacute;n bajo el agua, tanto m&aacute;s probable es que procuremos salir a la superficie para tomar el aire cuanto mayor tiempo llevemos manteniendo la respiraci&oacute;n). De la misma manera, cuando las necesidades fisiol&oacute;gicas se encuentran por exceso cubiertas, normalmente, regulamos a la baja dicha necesidad a trav&eacute;s de nuestro comportamiento (ej. experimentamos menor apetito e ingerimos menor cantidad de alimento tras haber participado en una comida copiosa).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Psicolog&iacute;a, este principio regulador se conoce como homeostasis (punto de equilibrio) y se trata de un concepto vertebrador que nos sirve para explicar la motivaci&oacute;n que un individuo experimenta para acometer (o no) un determinado comportamiento (ayudando a situar nuevamente en punto &oacute;ptimo la necesidad de que se trate). Naturalmente, este punto de equilibrio es variable de unas personas a otras, existiendo diferencias entre individuos. No obstante, son m&uacute;ltiples los ejemplos de problemas psicol&oacute;gicos que implican un inadecuado funcionamiento en relaci&oacute;n a este principio equilibrador, lo que puede dar lugar a un gran sufrimiento ps&iacute;quico para la persona o bien para allegados, pudiendo todo ello conllevar importantes consecuencias negativas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las personas que padecen adicci&oacute;n al sexo sufren un claro ejemplo referido a esta p&eacute;rdida de equilibrio en la regulaci&oacute;n de las necesidades sexuales. Estas personas presentan un patr&oacute;n de conducta sexual alterado y exacerbado (hiper-sexual), tanto en cuanto a aspectos formales de la conducta (elevada frecuencia, duraci&oacute;n, pobre adecuaci&oacute;n al contexto&#8230;) como en relaci&oacute;n a la finalidad que se persigue (es decir, en cuanto a la intenci&oacute;n u objetivo que se procura alcanzar con el comportamiento dado). El impulso sexual de las personas adictas al sexo y la conducta sexual compulsiva que exhiben no se derivan de una necesidad fisiol&oacute;gica y \/ o psicol&oacute;gica saludable. Sea en un sentido u otro, tanto el deseo intenso que experimentan como su comportamiento suponen problemas importantes para la persona (ej. riesgos para la salud, deterioro de relaciones familiares, deterioro laboral&#8230;).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el sexo se convierte en una adicci&oacute;n<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo podemos reconocerlo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como hemos explicado m&aacute;s arriba, la caracter&iacute;stica fundamental es la presencia de un deseo sexual intenso, que suele considerarse excesivo (excesivo tanto por su omnipresencia como por las consecuencias negativas que conlleva), irrefrenable, recurrente y limitante. El deseo experimentado resulta muy complicado de controlar para la persona afectada. Asimismo, se acompa&ntilde;a habitualmente de variados pensamientos e im&aacute;genes mentales de contenido sexual. La presencia de este impulso aboca a la persona a recurrir con gran frecuencia a distintas alternativas en respuesta a ese deseo, entre las que figuran el establecimiento de relaciones sexuales con desconocidos, hiperfrecuentaci&oacute;n de locales de prostituci&oacute;n, sobreuso de material pornogr&aacute;fico, conducta masturbatoria compulsiva, establecimiento de cibercontactos por Internet&#8230; lo que dificulta a la persona poder atender adecuadamente las dem&aacute;s facetas o &aacute;mbitos de su vida, ya que estas pasan a un segundo plano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En muchas ocasiones la adicci&oacute;n al sexo se acompa&ntilde;a de otras dificultades significativas a&ntilde;adidas, como consumo de sustancias, trastornos del estado de &aacute;nimo (ej. depresi&oacute;n), problemas de ansiedad, trastornos del sue&ntilde;o, obsesiones, sentimiento de culpabilidad y verg&uuml;enza&#8230; No es menos importante la asunci&oacute;n de riesgos a la que puede verse expuesta la persona debido a su desbordante e impulsiva actividad sexual (por ej. no haciendo uso de m&eacute;todos de protecci&oacute;n de barrera, como los preservativos), pudiendo de esta manera llegar a contraer o bien contagiar enfermedades de transmisi&oacute;n sexual (ETS). En no pocas ocasiones la sospecha inicial surge ante la aparici&oacute;n o el agravamiento de alguna de las circunstancias que frecuentemente acompa&ntilde;an a esta adicci&oacute;n (problemas familiares \/ maritales, aislamiento social, irritabilidad, descenso significativo de rendimiento acad&eacute;mico o laboral, descuido de principales obligaciones&#8230;). En cualquier caso, teniendo en cuenta que no existe ning&uacute;n criterio firme sobre qu&eacute; es &ldquo;lo normal&rdquo; en cuanto a la actividad sexual se refiere, ser&aacute; fundamentalmente la repercusi&oacute;n negativa o el malestar que supone para la persona o allegados el criterio determinante para concluir sobre la presencia del trastorno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La adicci&oacute;n al sexo como trastorno adictivo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se ha de entender la adicci&oacute;n al sexo como un trastorno del comportamiento, de car&aacute;cter adictivo, en que no interviene ninguna sustancia de car&aacute;cter qu&iacute;mico administrada desde el exterior (es decir, no media ninguna sustancia ex&oacute;gena, como ocurre en el caso de la dependencia alcoh&oacute;lica o con otras drogas). No obstante, tambi&eacute;n comparte similitudes con las adicciones relacionadas con sustancias, en la medida en que se producen algunos elementos comunes. Tal como ocurre en las adicciones mediadas por sustancias psicoactivas, las personas que padecen adicci&oacute;n al sexo muestran una fuerte dependencia, en este caso, de este patr&oacute;n de conducta hipersexualizado, que se advierte fundamentalmente en la presencia de fen&oacute;menos de tolerancia y de abstinencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Decimos que se produce dependencia cuando en la persona se advierte un conjunto de manifestaciones fisiol&oacute;gico-emocionales y cognitivas (pensamientos, im&aacute;genes mentales) ante las que la recurrencia a actividades o conductas de car&aacute;cter sexual adquiere la m&aacute;xima prioridad psicol&oacute;gica para la persona. Las caracter&iacute;sticas fundamentales son la presencia de un deseo intenso, casi insuperable (compulsivo) por llevar a cabo la conducta sexual adictiva, as&iacute; como por la disminuci&oacute;n de la capacidad de la persona para controlar dicho comportamiento a pesar de sus evidentes consecuencias negativas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el sexo se convierte en una adicci&oacute;n<\/p>\n<p>Hablamos de tolerancia para hacer referencia al fen&oacute;meno por el cual la persona ha de recurrir progresivamente y con mayor frecuencia e intensidad a su conducta hipersexual para lograr alcanzar los mismos efectos psicol&oacute;gicos que antes se lograban con menor recurrencia de estas conductas. Bajo el t&eacute;rmino de abstinencia nos referimos a las consecuencias psicol&oacute;gicas, sensaciones corporales y experiencias emocionales negativas (ej. elevada inquietud, ansiedad, insomnio, irritabilidad&#8230;) que sufre la persona adicta al sexo tras el cese o tras la reducci&oacute;n de la conducta sexual compulsiva. Es caracter&iacute;stico que con el paso del tiempo, y seg&uacute;n se fortalece el patr&oacute;n adictivo, la actividad sexual cumpla una funci&oacute;n cada vez m&aacute;s determinada por la b&uacute;squeda de la reducci&oacute;n del malestar (malestar que estar&iacute;a presente cuando no se puede llevar a cabo la conducta sexual compulsiva) que por la obtenci&oacute;n de placer o de gratificaci&oacute;n con la actividad en s&iacute; misma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los manuales clasificatorios internacionales de m&aacute;s amplio uso en salud mental no establecen criterios espec&iacute;ficamente definidos ni una categor&iacute;a espec&iacute;fica recogida bajo el nombre de &ldquo;adicci&oacute;n al sexo&rdquo;. No obstante, estas personas suelen presentar s&iacute;ntomas com&uacute;nmente advertidos en los trastornos adictivos, en los trastornos obsesivo-compulsivos y en los trastornos sexuales, por lo que el diagn&oacute;stico formal que establezca el cl&iacute;nico depender&aacute; de la evaluaci&oacute;n pormenorizada del caso y de la sintomatolog&iacute;a que el paciente presente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;les son las causas?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El funcionamiento sexual del individuo est&aacute; determinado por la interacci&oacute;n rec&iacute;proca de diversos elementos biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales. A nivel biol&oacute;gico, se ha hecho referencia a la importancia de determinadas sustancias qu&iacute;micas del sistema nervioso (end&oacute;genas) as&iacute; como a determinados circuitos y zonas del cerebro como bases predisponentes de las conductas adictivas (ej. papel de las endorfinas o la dopamina, as&iacute; como de los circuitos reforzantes de recompensa). Por otro lado, se alude a la importancia de considerar determinadas variables psicol&oacute;gicas, como la autoestima, el impacto de sucesos vitales (ej. traumas), razones emocionales o aprendizajes espec&iacute;ficos en el inicio y perpetuaci&oacute;n del problema. Las razones socio-culturales han de considerarse tambi&eacute;n necesariamente para una comprensi&oacute;n global de la conducta adictiva, ya que el sujeto no es ajeno al contexto social en el que vive. Por ello, la explicaci&oacute;n sobre c&oacute;mo se inicia y porqu&eacute; se mantiene la conducta de adicci&oacute;n relativa al sexo vendr&aacute; dada por la consideraci&oacute;n individualizada de diferentes causas (multi-causalidad) y habr&aacute; de entenderse en el marco de la interacci&oacute;n din&aacute;mica entre ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el sexo se convierte en una adicci&oacute;n<\/p>\n<p>Intervenci&oacute;n y Tratamiento<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La intervenci&oacute;n y la programaci&oacute;n de tratamiento psicol&oacute;gico vendr&aacute;n determinados por la evaluaci&oacute;n pormenorizada del caso realizada por el profesional cl&iacute;nico correspondiente. El tratamiento ha de ser individualizado y adaptado a las caracter&iacute;sticas concretas y a las necesidades del paciente. Ocasionalmente, seg&uacute;n los resultados de la evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica inicial o en funci&oacute;n de la evoluci&oacute;n realizada, se puede considerar conveniente llevar a cabo tratamiento combinado (psicoterapia y psicofarmacoterapia), aunque no siempre. A nivel psicoterap&eacute;utico, podemos decir que las estrategias cognitivo-conductuales suelen ser las t&eacute;cnicas m&aacute;s utilizadas, si bien no son las &uacute;nicas. Entre las t&eacute;cnicas cognitivo-conductuales, destaca el uso de la exposici&oacute;n gradual a est&iacute;mulos desencadenantes y situaciones que predisponen a la realizaci&oacute;n de la conducta sexual compulsiva, procurando controlar (prevenir) que la persona no recurra a la realizaci&oacute;n de la misma, para facilitar la habituaci&oacute;n ante las experiencias de ansiedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, puede instruirse al paciente en el aprendizaje de t&eacute;cnicas de control de la ansiedad y el estr&eacute;s, para lograr hacer un manejo m&aacute;s efectivo de la misma en las situaciones de exposici&oacute;n que formar&aacute;n parte fundamental del tratamiento. No obstante, a lo largo de la intervenci&oacute;n habr&aacute; de atenderse a las dem&aacute;s circunstancias que pudieran actuar como mantenedores del trastorno, por lo que ser&aacute; necesario proporcionar una adecuada educaci&oacute;n sexual, modificar pensamientos asociados (lo que se conoce como reestructuraci&oacute;n cognitiva), trabajar la autoestima y el autoconcepto del paciente, modificar h&aacute;bitos de vida, implicar a la pareja en la terapia si fuera preciso y abordar las emociones implicadas en el proceso (verg&uuml;enza, culpa, ira, rabia, sensaci&oacute;n de vac&iacute;o&#8230;), todo ello tomando en consideraci&oacute;n y adapt&aacute;ndose al estado de motivaci&oacute;n para el cambio en que se encuentre la persona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Cuando el sexo se convierte en una adiccion<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":185812,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[336],"tags":[2418],"class_list":["post-185811","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-curiosidades","tag-sexo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/1538169688_pareja-sexy1-1.jpg","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=185811"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185811\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/185812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=185811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=185811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=185811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}