{"id":162076,"date":"2020-01-22T13:50:37","date_gmt":"2020-01-22T13:50:37","guid":{"rendered":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/2020\/01\/22\/seis-dcadas-rocanroleando-con-los-apson-en-el-faot-2020\/"},"modified":"2020-01-22T13:50:37","modified_gmt":"2020-01-22T13:50:37","slug":"seis-dcadas-rocanroleando-con-los-apson-en-el-faot-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/2020\/01\/22\/seis-dcadas-rocanroleando-con-los-apson-en-el-faot-2020\/","title":{"rendered":"Seis d&Atilde;&copy;cadas rocanroleando con Los Apson en el Faot 2020"},"content":{"rendered":"<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Juan Jos&eacute; Flores Nava<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">En el anochecer de &Aacute;lamos, en su Plaza de Armas, ayer sucedi&oacute; lo imposible: los m&aacute;s viejos se volvieron ligeros y j&oacute;venes; los m&aacute;s mozos (muchachos, adolescentes, pollitos) se transformaron, por su parte, en seres felizmente viejos. Los Apson &mdash;como si de hechiceros o encantadores se tratara&mdash; lograron un entrecruzamiento del tiempo en el que el pasado estuvo m&aacute;s vivo que nunca y el presente derram&oacute;, con alegr&iacute;a, intensidades ocultas, apaciguadas y hasta desconocidas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">El concierto de las 21:30 horas en el foro al aire libre m&aacute;s importante del Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT), fue un culto a la memoria. Pero no s&oacute;lo un culto a esa memoria que guarda recuerdos y palabras, cantos, sino, acaso &mdash;y sobre todo&mdash;, a esa memoria corporal, f&iacute;sica, que es capaz de hacer sacudir los huesos, de echar a andar m&uacute;sculos y tendones con intensidad, de agitar el cuerpo entero y moverlo de un lado a otro al ritmo de la m&uacute;sica que sale del escenario, en especial de ese saxof&oacute;n al que Lichy Garc&iacute;a le saca vibraciones que se colocan, una y otra vez, por arriba del sonido de la banda. En la Plaza de Armas de &Aacute;lamos, esta noche, incluso los m&aacute;s viejos bailan como unos adolescentes, mientras, a su lado, algunos adolescentes parecen portar y entender desde sus genes los sonidos que emanan de un ayer que vivieron sus padres y sus abuelos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Los Apson celebraron, as&iacute;, el sexag&eacute;simo aniversario de su fundaci&oacute;n, que se cuenta desde que el 24 de noviembre de 1959, a las tres de la tarde, en Agua Prieta, Sonora, en la frontera con Estados Unidos, cinco muchachitos se unieron en un grupo que a&uacute;n no era bautizado con el nombre que los llevar&iacute;a a conocer la fama. Ellos eran Francisco Durazo en la bater&iacute;a; Arturo Durazo en la guitarra; Ra&uacute;l Cota en el bajo; Transito (Frankie) Gamez en la voz y el requinto; y Jos&eacute; Luis (Lichy) Garc&iacute;a en el saxof&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Seis d&eacute;cadas despu&eacute;s, el nombre de Los Apson sobrevive. Y, con &eacute;l, la m&uacute;sica que llev&oacute; a esta banda roquera y fronteriza a sacudir una escena que ya cre&iacute;an enteramente suya agrupaciones como Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo o Los Rebeldes del Rock. Hoy, de aquellos cinco lepes, de aquel conjunto de cinco chamacos que el locutor Ricardo Rivas bautizara, en 1960, como Los Apson [acr&oacute;nimo de Agua Prieta, Sonora], nada m&aacute;s queda Lichy Garc&iacute;a como parte de la banda. Al lado de &eacute;l la tradici&oacute;n sigue gracias a Ismael Garc&iacute;a (bater&iacute;a), Hugo C&oacute;rdova (requinto), Tony Ripalda (bajo) y Octavio Arriola (voz). <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Desde que Los Apson hacen sonar la primera melod&iacute;a de la noche, un hombre deja escapar sus recuerdos en voz alta: &ldquo;&iexcl;Esa la bailaba cuando ten&iacute;a 6 a&ntilde;os!&rdquo;, dice. Le habla a su coraz&oacute;n, pues aunque hay gente a su alrededor, son desconocidos: nadie lo observa. Su expresi&oacute;n en voz alta es para que la escuche el ni&ntilde;o que era hace cincuenta y tantos a&ntilde;os. Y como si Los Apson, desde arriba del escenario, lo hubieran escuchado, dejan ir la siguiente canci&oacute;n: &ldquo;Cuando apenas era un jovencito mi mama me dec&iacute;a mira hijito\/ Un amor pronto has de encontrar&#8230;&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Antes de que la intensidad siga elev&aacute;ndose, es obligado hacer una breve pausa. Mario Welfo &Aacute;lvarez Beltr&aacute;n, director del Instituto Sonorense de Cultura, les entrega un reconocimiento, por parte del gobierno del estado de Sonora, a Los Apson. Es una placa que conmemora los 60 a&ntilde;os del grupo. Y acaso para remarcar la fortaleza del nombre que lleva este conjunto de rock edulcorado y bailable, Los Apson cantan &ldquo;Popeye&rdquo;, en la que nos cuentan que se trata del chico m&aacute;s fortach&oacute;n, que &eacute;ste si parece cicl&oacute;n, que miren c&oacute;mo quiere pelear, que nadie se le puede acercar, que es preferible no provocar al viejo lobo de mar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Poco despu&eacute;s Los Apson tocan, al ritmo de Bule Bule, la canci&oacute;n que dice &ldquo;becho, becho,\/ becho, becho,\/ tengo un amigo\/ que un baile invent&oacute;\/ y mucho gustar&aacute;\/ y lo llam&oacute;\/ becho, becho&rdquo;. Mientras los ritmos alegres, juguetones, coquetos de esta rola suenan desde el escenario, no s&oacute;lo la mayor&iacute;a de la gente que ha llegado a la Plaza de Armas baila, sino que una pareja de perros se pone a retozar: una mordida (&ldquo;becho, becho&rdquo;), otra mordida (&ldquo;becho, becho&rdquo;); la pareja de canes corre, se mira, brinca y cae uno sobre otro (&ldquo;becho, becho&rdquo;); los perros se jalan la cola con los dientes, se revuelcan por el piso (&ldquo;becho, becho&rdquo;) y, a su lado, una guapa mujer de la polic&iacute;a estatal mueve discretamente las caderas en tanto que su compa&ntilde;era, tambi&eacute;n guapa, mueve los labios cada vez que se oye &ldquo;becho, becho\/ becho, becho&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Nadie quiere quedarse fuera de este jolgorio que es cada vez m&aacute;s intenso. Y cuando digo nadie, es nadie. Tony Ripalda (bajista de Los Apson pero tambi&eacute;n quien dirige los &aacute;nimos del p&uacute;blico desde el escenario) pregunta: &ldquo;&iquest;Aqu&iacute; no hay ning&uacute;n apache?&rdquo;. La gente responde con un poderoso grito. Y Los Apson empiezan a contar la historia de aquel que un d&iacute;a se lanz&oacute; a la caballer&iacute;a, pero que al llegar a su primer enfrentamiento, temeroso, suplica a sus enemigos: &ldquo;No se&ntilde;or apache, no vine a pelear; oiga se&ntilde;or apache, vamos a pactar; si usted quiere me puedo ir, pues tengo una cita a las seis, y no me gustar&iacute;a llegar, ni muerto ni rapado como usted me va a dejar&rdquo;. La historia termina cuando la m&uacute;sica se va a apagando mientras en el aire quedan los sonidos de apache que la fantas&iacute;a hollywoodense nos ense&ntilde;&oacute; a hacer con la boca y la mano bloqueando y desbloqueando el ulular de guerra que, se supone, lanzan los salvajes, quienes no entienden razones como el indio Toro, escudero del Llanero Solitario. &ldquo;&iexcl;A&uacute;&uacute;&uacute;&uacute;&uacute;&uacute;!&rdquo;, ulula una ni&ntilde;a de brazos. Y le sonr&iacute;e, contenta, a su madre.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Pero todav&iacute;a falta mucho. Los Apson han vuelto a &Aacute;lamos, esta noche, para complacer a su p&uacute;blico: adolescentes, j&oacute;venes, adultos, viejos&#8230; Todos cantan y bailan de acuerdo a la intensidad de la canci&oacute;n (y a las posibilidades que su cuerpo les da): en parejas, en grupos, en solitario; al pie del escenario, bajo los portales de la calle Benito Ju&aacute;rez, en las esquinas de la Plaza de Armas. &ldquo;Fue en un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;Susie Q&rdquo;, &ldquo;El cartero&rdquo;, &ldquo;Cuqui&rdquo;, &ldquo;El &uacute;ltimo beso&rdquo;&hellip;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">&mdash;&iquest;Qu&eacute; le parecen esta noche Los Apson? &mdash;le pregunto, siguiendo el manual del periodismo de los primeros semestres de la universidad, a un hombre solo y muy maduro que medio baila, pero que canta con intensidad. Me mira con profundo desd&eacute;n. Da un trago a su lata de cerveza light que lleva en la mano y, desde la m&aacute;s profunda sinceridad de su aliento alcoh&oacute;lico, me dice en el tono m&aacute;s amable posible:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">&mdash;&iexcl;Qu&eacute; te voy a estar explicando! Ahorita no estoy en el tono para hablar de eso. Es la celebraci&oacute;n. Yo bail&eacute; todas estas canciones, en mi &eacute;poca, all&aacute; en los a&ntilde;os sesenta, en las mejores discotecas de Las Vegas. &iexcl;Porque yo viv&iacute; en Las Vegas!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"x_gmail-LO-Normal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0.0001pt;line-height: 150%;font-size: 11pt;font-family: Calibri,sans-serif\"><span style=\"line-height: 150%\">Mejor miro de nuevo al escenario. No s&eacute; si alejarme, quedarme o despedirme. Pienso que lo mejor es dirigirme a &eacute;l para agradecerle y marcharme. Pero el hombre se ha ido. Reflexiono en aquello que me ha dicho. Hoy, con Los Apson, es noche de celebraci&oacute;n. Me quedo donde estoy parado. Y discretamente empiezo a mover la pierna derecha, luego la izquierda tambi&eacute;n se desentume, y de un momento a otro me hallo (eso s&iacute;, discretamente) bailando. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 150%\">&mdash;&iexcl;Vamos a rocanrolear! &mdash;grita Tony desde el escenario.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seis d&Atilde;&copy;cadas rocanroleando con Los Apson en el Faot 2020<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":162077,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[174],"tags":[11002],"class_list":["post-162076","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estatal","tag-faot-2020"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/1579726237_LosApson(4).jpg","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162076"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162076\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/162077"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rnoticias.com.mx\/Portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}