Curiosidades
Gladis, la orca que ensena a otras ballenas a derribar barcos
Gladis, la orca que ensena a otras ballenas a derribar barcos
En los mares de Gibraltar se vive un temor inusitado. En un solo mes, se han registrado cerca de veinte accidentes en los que embarcaciones distintas han sido atacadas por grupos de orcas.
El pasado jueves 25 de mayo, un barco fue asaltado durante la madrugada, en un episodio de terror en el que un grupo de orcas rompió el timón y perforó el caso de un barco. Poco a poco, con sus dientes de pedernal, las ballenas comenzaron a arrancar a mordiscos fragmentos de la embarcación hasta que el agua comenzó a filtrarse al interior de la nave. La situación llegó a tal grado, que los tripulantes tuvieron que recurrir al auxilio de las autoridades de España.
“Lo que comenzó como un encuentro aparentemente único terminó con las orcas rompiendo el timón del barco y luego procediendo a arrancar pedazos del barco durante una hora”, rememoró la marinera April Boyes, que contó la anécdota de pesadilla a través de su cuenta de Instagram.
Los episodios repetitivos han suscitado el interés y el desconcierto de la comunidad científica, porque cada vez se sospecha que el comportamiento de los animales es en realidad el aprendizaje compartido que una matriarca temible le está dando a sus compañeras y que, a su vez, estas repiten contra las embarcaciones humanas.
Orcas, las ballenas “asesinas” de los mares
A las orcas se les conoce, culturalmente, como las ballenas asesinas por su increíble habilidad de coordinación en sus técnicas de cacería. Son capaces de esperar muy cerca de las playas y de lanzarse como darnos para engullir entre sus fauces a morsas y focas confundidas. Pueden generar olas con las cuales voltean y despedazan las capas de hielo que son el único refugio de los pingüinos. Sin complicaciones, pueden devorar tiburones blancos, y actuando en grupo también son capaces de asesinar a ballenas mucho más grandes que ellas, como la ballena azul.
Los ataques a humanos son más bien atípicos, pero los sucesos recientes en el estrecho de Gibraltar han generado atención mediática.
Orcas atacando barcos en los mares de Gibraltar
A principios de mayo, seis orcas se precipitaron en su nado contra un crucero. El ataque dejó daños de miles de libras esterlinas, y una anécdota de mala muerte para quienes la vivieron. Los pasajeros aseguraron que antes del episodio escucharon en el horizonte azul de Gibraltar “un grito de orcas”.
Días más tarde, un velero más pequeño fue atacado por tres orcas, y quedó inundado por completo. El capitán del barco, un alemán llamado Werner Schaufelberger, explicó en su testimonio que fue testigo de cómo dos de las orcas, las más pequeñas, coordinaban sus acciones en torno al ataque de la ballena más grande. Dicha ballena ha sido avistada en distintas ocasiones por otras personas, por lo que se sospecha que es un ejemplar único al que ya se la puesto el apodo de “White Gladis”.
“White Gladis”, la ballena que enseña a sus compañeras a derribar barcos
El avistamiento repetitivo de “White Gladis” ha llevado a los marineros a la hipótesis de que el comportamiento de la ballena se debe a un episodio de trauma: la orca pudo haber sido embestida por una embarcación en el pasado, o pudo quedar atrapada en una red de pesca ilegal, lo que conllevó a generar en ella un comportamiento de ataque contra las embarcaciones humanas, y de compartir el sentimiento de animadversión con el resto de las ballenas del estrecho de Gibraltar.
