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Los juicios orales son para beneficio de la sociedad, no para cosas personales

Los juicios orales son para beneficio de la sociedad, no para cosas personales: Magistrado

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por Redacción

 

 

La implementación de los juicios orales va encaminada al cambio de actitudes, al cambio de mentalidad de quienes están involucrados en la impartición de justicia, consideró Héctor Javier Talamante Abe.

 

El magistrado de la Sexta Sala Penal del sistema judicial de Chihuahua participó en una de las sesiones de la especialidad de Derecho Penal con acentuación en juicios orales, que se impartió en la Universidad de Sonora a través del Posgrado en Derecho, y dijo que este sistema es una exigencia constitucional.

 

Comentó que en el vecino estado de Chihuahua, el novedoso sistema lleva poco más de siete años aplicándose, y es uno de los principales referentes para su implementación a nivel nacional, con plazo límite para junio de 2016.

 

“Nosotros ya tenemos bastante experiencia, son siete u ocho años, nos adelantamos con mucho tiempo a otros estados, y aunque hemos tenido situaciones y errores de desventaja de los cuales se ha aprendido más, ahora van a ser muy importantes para los estados que están en proceso de su aplicación”, comentó.

 

Explicó que este modelo tiene un interés de beneficio social y, por lo mismo, quienes están involucrados deben estar mejor preparados en ciertas técnicas de investigación criminal. “Este proceso es más exigente, más transparente por la participación de los protagonistas, como son el interviniente, el policía, la víctima, el testigo, el perito. Todos tienen que declarar, informar lo que les consta, lo que vieron, lo que hicieron, todo delante de los jueces y de una audiencia pública”.

 

Talamante Abe precisó que es importante la preparación de todos los involucrados en los procesos criminales para poder lograr los cambios de actitud y mentalidad que se requieren, además de cargar con un modelo heredado por más de 250 años y que no es fácil de omitir.

 

“El modelo sigue siendo un modelo inacabado, imperfecto. La justicia mexicana tiene muchos señalamientos, persiste la desconfianza de la sociedad hacia sus autoridades, pues las cosas se hacían muy ocultas. Ahora, con el nuevo modelo se pretende dar seguimiento claro y público de los procesos y lograr un modelo de justicia procesal en beneficio de la sociedad”, advirtió.

 

El magistrado señaló que el camino para lograr un buen sistema de justicia en México ya está trazado, y se requiere la actualización permanente de los involucrados en algunas destrezas importantes. 

 

“La gente que acuda a las audiencias, tiene que tener una preparación distinta. Tienen que saber hablar, argumentar, ordenar sus pensamientos, saber qué y cómo van a decir las cosas, tienen que preparar el caso. Son destrezas distintas, como la argumentación, por eso se llama oral, y la actitud.

 

“Lo más importante será tener un sistema judicial completo, un sistema que al exterior nos dé prestigio y nos dé mejor fama de la que tenemos. Eso es lo que queremos para México: que se hable bien de su sistema de justicia, y si todos cooperamos, podremos lograrlo, para que la población pueda confiar en sus autoridades”, enfatizó.

 

Añadió que en este nuevo sistema también será muy importante la participación multidisciplinaria, y como ejemplo precisó que el ministerio público deberá contar con un departamento o área específica de justicia alternativa, de justicia restaurativa, en la que participarán psicólogos con formación jurídica para que contribuyan en la solución de los casos que no deben ir a juicio.

 

Recordó que en el esquema anterior, en el cual se desempeñó como juez por más de 15 años, desafortunadamente se cometen muchas injusticias porque el juez no ve a la víctima, no ve al testigo y, lo peor, no ve al acusado.

 

“(El juez) Sólo ve papeles, y al final, al juez le fabrican, le confeccionan un expediente, todo por escrito; no preside ninguna audiencia ni está en el momento en que los involucrados declaran, las toman los escribientes, los empleados, un poco los secretarios, pero el juez no, y el único que va a resolver es el juez. Entonces, es un modelo que se presta a la injusticia”, aseveró.

 

En el Diplomado, Héctor Javier Talamante impartió el módulo sobre la investigación de los delitos, en el que habló sobre el trabajo que tiene que hacer la policía, los peritos y el ministerio público para poder integrar un caso, para que las pruebas sean las necesarias para integrar y acreditar los hechos, y poder llevarlo a juicio.

 

En el segundo módulo se ven los pasos que siguen del proceso para la integración de las pruebas ya en el juicio. “Cómo se interroga a las partes, labor del ministerio público, la labor del juez, su tarea, su función y, al final, la resolución del caso ya en una sala de audiencia. Son las dos partes, la primera cómo hacerlo y la segunda cómo llevarlo a juicio”, amplió.

 

Reconoció a la Universidad de Sonora por haber emprendido la tarea de capacitar académicamente a muchos de los involucrados, así como su interés por difundir este nuevo instrumento, que al fin de cuentas busca el beneficio de todos. “Es un sistema que permite criticar, juzgar a nuestras propias autoridades, saber lo que tenemos, pero para mejorarlo”.

 

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