Deportes
Hamilton es un Tlatoani britanico
Hamilton es un Tlatoani britanico
Todo mundo predijo que Lewis Hamilton lograría el título mundial en el Gran Premio de México, sin embargo, no explicaron bajo qué circunstancias sería.
Lo que parecía inevitable en la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, por momentos tuvo tintes de evitarse, pero el espíritu combativo de Lewis Hamilton y la falta de tiempo para Sebastian Vettel le permitió al piloto británico lograr su cuarta corona de la Fórmula Uno.
Hamilton logró en suelo mexicano su estatus de leyenda al terminar en novena posición, combinado con el cuarto puesto de Vettel, que necesitaba mínimo un segundo sitio para prolongar la lucha. Al final, la diferencia de 56 unidades resultó lapidaria para el alemán y gloriosa para el británico.
FOTOGALERÍA: Lo mejor del Gran Premio de México
La afición que abarrotó las tribunas del trazado capitalino celebró el título del inglés después de escuchar un efusivo ¡Viva México! salir de su pecho. La atención hacia Hamilton avasalló a la que estaba puesta sobre los tres hombres del podio, un magistral Max Verstappen y un par de finlandeses fríos en las figuras de Valtteri Bottas y Kimi Raikkonen.
Y aunque el título parecía sellarse desde el comienzo de la carrera, conforme evolucionaba la competencia Hamilton era consciente de que quizá el sueño no podría materializarse, pues en la comunicación con su equipo, constantemente preguntaba por el estatus de Vettel sobre la pista.
El inglés sabía que el piloto de Ferrari terminaría mejor posicionado que él al final de la carrera, pero temía que ese segundo sitio fuera alcanzable para el alemán.
No ocurrió así. Vettel terminó a casi 20 segundos de distancia de su compañero de equipo y a casi 50 del coequipero de Hamilton, distancia o diferencia que fue constante en la última cuarta parte de carrera.
Pero Hamilton no se conformaría con saber que el segundo sitio era inalcanzable para Vettel, así que peleó por estar en los puntos y asegurarse a como diera lugar esa corona. De hecho, el de Mercedes, en complicidad con Fernando Alonso, ofreció uno de los mejores pasajes desde que la Fórmula Uno regresó a suelo mexicano.
Con el noveno sitio en la bolsa, dos puntos que sólo le hacían perder 10 de los 16 que necesitaba Vettel, Hamilton sólo se encargó de fluir sobre el asfalto azteca, disfrutar el momento, envolverse en la bandera británica y mostrarle al mundo, en el mejor escenario que la Fórmula Uno tiene en todo el año, que por cuarta ocasión en su vida no había en el universo mejor piloto que él.
