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Rifa de predios pone en riesgo a jaguares y aves de Playa Espiritu
Rifa de predios pone en riesgo a jaguares y aves de Playa Espiritu
En los terrenos que ocupa el proyecto abandonado de Playa Espíritu, habita al menos una pareja de jaguares, especie mexicana en peligro de extinción, además de cientos de otras aves, reptiles, anfibios y demás flora y fauna de la región sur de Sinaloa.
Hasta ahora, todas esas plantas y animales han sido preservados por los programas ambientales que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) aplican en el sitio y gracias a que no se ha activado el turismo.
Sin embargo, con la rifa de los terrenos del megaproyecto, planeada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para diciembre, preocupa el futuro que puedan tener estos seres vivos que han hecho de Playa Espíritu su hogar.
“Lo que se ha hecho hasta ahora es cuidar el entorno. De hecho, tenemos una pareja de jaguares, que están en peligro de extinción, que los hemos cuidado, gracias a esos programas. Y han llegado nuevas especies de aves”, explica Eduardo Bazúa, delegado de Fonatur en Sinaloa.
“Los jaguares andan aquí adentro.
Acuérdate que son 2 mil 381 hectáreas, es una muy buena cantidad de terreno. Y hay un cerro que le llaman Las Cabras, de ahí baja el jaguar a alimentarse, ahí se refugia. Es una pareja de jaguares. Hay venados, jabalíes, aguilillas, una fauna muy rica”, añade.
Candados contra devastación
MILENIO tuvo acceso a un par de fotografías del jaguar, tomadas por las cámaras-trampa que fueron colocadas por los investigadores de la UNAM que trabajan en Playa Espíritu, al mando de la maestra en Ciencias, Raquel Briseño. Pese a la insistencia, Briseño Dueñas declinó dar una entrevista para este reportaje.
“Hay más de 300 especies de aves, anfibios, reptiles; se han rescatado plantas, que son muy importantes.
Hay un campamento tortuguero y todo un programa de cuidado de la fauna, adicional a las tortugas; cuidado de la flora, se rescataron humedales, para esos humedales se abrieron zanjas en la tierra, brotó el agua y regresaron especies de aves endémicas de la región, hay un vivero en donde se están sembrando árboles, plantas, que en un futuro van a ser árboles endémicos de la región”, enumera Bazúa, quien considera que ese programa de la UNAM debe continuar después de la entrega de los lotes que se rifen.
“Creo que, aun rifándose los lotes, eso debe de continuar porque es la plusvalía de este lugar, la naturaleza”, opina.
El funcionario de Fonatur considera que una vez que haya nuevos habitantes en la zona, luego de cambiarle la vocación turística que tenían los terrenos, deben establecerse candados que eviten el impacto ambiental adverso y la destrucción del sitio natural.
“Sí, debe haber reglas. Hoy por hoy, los destinos turísticos que tienen mejores tarifas son los que tienen contacto con la naturaleza. El que se saque un terreno, va a tener una plusvalía. Debe de haber candados y si en un principio se iban a hacer 44 mil cuartos, ahora van a ser menos, menos concreto, menos obra, menos vialidades, yo creo que la rifa va a ayudar a que se cuide la naturaleza”, afirma.
Por su parte, Carlos Simental, ambientalista y director de la organización Red Ecologista por el Desarrollo de Escuinapa, Sinaloa (REDES), también manifiesta su preocupación.
“Sí, seguramente la fauna se verá desplazada. Hay estudios muy serios. La UNAM tiene un grupo de investigadores, un grupo de trabajadores que han puesto cámaras trampa y se ha detectado hasta jaguar ahí. Ahí están las evidencias, los testimonios”, explica.
