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Mipymes podrían resentir costos de la transición a pagos electrónicos: Fecanaco-Canacope
Hermosillo, Sonora a 9 de octubre del 2026. La incorporación de medios de pago electrónicos debe realizarse de manera gradual y con apoyos para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), a fin de evitar que los costos operativos y las dificultades tecnológicas afecten su actividad, consideró Martín Zalazar Zazueta, presidente de Fecanaco Sonora y Canacope Hermosillo.
Ante la aprobación de medidas orientadas a reducir el uso de efectivo, el dirigente empresarial señaló que es necesario evaluar sus posibles consecuencias para los pequeños negocios, muchos de los cuales todavía carecen de infraestructura, recursos económicos y capacitación para adaptarse a este modelo.
“Si bien la digitalización representa una tendencia que ofrece ventajas tanto a consumidores como a comerciantes, su implementación debe contemplar las condiciones reales del sector, especialmente de los establecimientos con menor capacidad financiera”, indicó.
Advirtió, que el uso de terminales bancarias y el cobro de comisiones por transacción pueden representar gastos adicionales para los negocios, disminuir sus márgenes de utilidad o generar presiones para trasladar esos costos al consumidor final.
Por ello, consideró necesario establecer condiciones que permitan acceder a estos servicios a precios competitivos, sin comprometer la rentabilidad de las empresas.
Asimismo, Zalazar Zazueta, destacó que algunos comercios son atendidos por personas de mayor edad, para quienes el manejo de nuevas herramientas tecnológicas puede representar una dificultad, por lo que será indispensable ofrecer capacitación y acompañamiento.
“El sector no rechaza la modernización de los pagos, pues reconoce su potencial para fortalecer los negocios y facilitar las operaciones comerciales. Sin embargo, esas decisiones deben considerar las necesidades de las Mipymes y no limitarse a objetivos recaudatorios”, dijo.
Por último, el representante empresarial añadió que el proceso debe garantizar que los pequeños establecimientos puedan incorporarse a la economía digital sin enfrentar mayores costos ni complicaciones que pongan en riesgo su operación.