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Alertan impacto brutal de violencia en niños
Reclutamiento forzado, violación y abusos sexuales, homicidios y lesiones, son algunos de los agravios que niñas y niños de Haití tras el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en julio de 2021, generando un escenario en el que “las bandas criminales controlan gran parte de la capital, lo que ha provocado una crisis humanitaria de gran alcance”.
En un reciente informe, “’Soy una niña ¿Por qué me ha pasado esto?’
Agresiones de bandas criminales a la infancia en Haití”, Amnistía Internacional alerta sobre las consecuencias de la violencia contra las infancias en el área metropolitana de Puerto Príncipe, la capital de Haití, causando “angustia generalizada y ha socavado un sinfín de derechos humanos de los niños y las niñas, como el derecho a la educación, al desarrollo físico y mental, a la protección frente a la violencia, la explotación y los abusos, y a la libertad de circulación”.
Al recordar que la crisis humanitaria llevó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a enviar una misión multinacional en materia de seguridad, el documento resalta que “el tejido comunitario estará en peligro durante décadas”, si las autoridades haitianas no cumplen sus obligaciones internacionales contraídas en virtud de la Convención sobre los Derechos del Niño y no recurren a ayuda internacional para proteger a las infancias y adolescencias.
Entre mayo y octubre de 2024, Amnistía Internacional lidereó una investigación que incluyó el trabajo sobre terreno en Puerto Príncipe. La organización entrevistó a 112 personas, entre ellas 31 niñas y 20 niños de entre 10 y 17 años, y a una joven de 18 años, sobreviviente del ataque sexual de una banda criminal cuando era niña.
Red de corrupción
Amnistía también habló con “progenitores, autoridades gubernamentales, personal de ayuda humanitaria tanto de Haití como internacional y miembros de personal de la ONU”, además de revisar decenas de videos y fotografías, así como documentos relacionados con la investigación sobre graves violaciones a derechos humanos cometidas contra la población infantil y que también están reportados en el informe anual el Secretario General de la ONU sobre niños y los conflictos armados.
Entre los menores entrevistados, Amnistía habló con 14 que habían sido víctimas de reclutamiento forzado por banas criminales, quienes “los explotaban de diversas formas, entre ellas para espiar a banas criminales rivales y a la policía, hacer repartos y tareas domésticas, realizar trabajos de construcción y reparar vehículos”.