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Son los lacteos fermentados una fuente de agentes quimiopreventivos?
Son los lacteos fermentados una fuente de agentes quimiopreventivos?
Los agentes quimiopreventivos son sustancias obtenidas principalmente de fuentes naturales o derivadas de ellas, aunque también pueden ser obtenidos por vías sintéticas. Estos se utilizan como coadyuvantes para prevenir, reducir o retardar el desarrollo de enfermedades no transmisibles (ENT), también conocidas como crónicas, las cuales incluyen cardiovasculares, respiratorias crónicas, cáncer y diabetes, entre otras. En general, estos agentes actúan interfiriendo los diferentes procesos que conllevan al inicio, promoción o progresión de estas enfermedades.1, 2
Aunque el uso de estos agentes se ha asociado principalmente a la prevención del cáncer, actualmente se han explorado diferentes aplicaciones debido a la gran variedad de procesos anormales que comparten muchas enfermedades; por ejemplo, infecciosas, úlceras pépticas, inmunológicas y neurodegenerativos.3,4
Los agentes quimiopreventivos incluyen nutrientes y compuestos bioactivos presentes en plantas y alimentos, principalmente en aquellos llamados “alimentos funcionales”.5-7 Entre los agentes más reconocidos se encuentran el resveratrol, curcumina, licopeno, catequinas, polifenoles, ácidos grasos omegas, isoflavonas, quercetina, genisteína, vitaminas, y algunos ácidos orgánicos como gálico, cafeico, láctico y propiónico, entre otros.8
Diferentes investigaciones se han enfocado en estudiar los mecanismos fisiopatológicos más relevantes de las ENT, con el objetivo de identificar puntos importantes de intervención que permitan a los agentes quimiopreventivos mitigar el desarrollo de estas enfermedades.9 En este sentido, se han identificado tres principales procesos anormales: los radicales libres-estrés oxidativo, inflamación crónica de baja intensidad-autoinmunidad y desregularización de la apoptosis.3,10
En general, por su naturaleza, los compuestos presentes en los alimentos funcionales tienen la capacidad de actuar sobre estos tres procesos, lo que sugiere que estos alimentos podrían ser una fuente importante de agentes quimiopreventivos de amplio espectro o rango.8,11 Dentro de los alimentos que científicamente se ha demostrado que son benéficos para la salud se encuentran los productos lácteos fermentados, como el yogur y algunos quesos madurados.12,13
Estos productos son ricos en bacterias ácido lácticas (BAL), las cuales han sido objeto de diferentes investigaciones por su potencial benéfico ante distintas enfermedades,14,15 asociado, entre otros elementos, a su capacidad para producir compuestos bioactivos durante la fermentación, incluyendo agentes quimiopreventivos,16 como péptidos con propiedades antioxidantes, citoprotectoras, antiinflamatorias,17 ácidos orgánicos con actividad antimicrobiana,18 exopolisacáridos inmunomoduladores,19 y potencial anticarcinogénico,20,21 ácidos grasos de cadena corta, como el butírico, con propiedades antiinflamatorias y antiinflamatorias, entre otros.22
Actualmente en el Laboratorio de Química y Biotecnología de Productos Lácteos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se llevan a cabo diversas investigaciones relacionadas con agentes quimiopreventivos presentes en productos lácteos fermentados con BAL específicas. Para ello se utilizan como medio de respuesta modelos de cultivos celulares de diferentes tejidos. La utilización de estos modelos plantea ciertas ventajas, ya que permiten observar y manipular los procesos celulares de forma controlada, lo cual podría ser una vía de abordaje para estudiar los mecanismos fisiopatológicos clave, como la generación de radicales libres y la apoptosis.23,24
Es importante señalar que, si bien los estudios sugieren que ciertos agentes quimiopreventivos pueden ser benéficos, la investigación en este campo es dinámica y está en constante evolución, por lo que siempre se debe consultar a un profesional de la salud antes de realizar cambios significativos en la dieta o el estilo de vida.