“Esta multiplicidad de cumbres refleja la creciente multipolaridad de nuestro mundo”, declaró Guterres a la prensa a finales de julio. El cónclave de La Habana abordará “Los retos actuales del desarrollo: papel de la ciencia, la tecnología y la innovación”.
Interlocutor
En Cuba “me centraré en volver a encarrilar la Agenda 2030”, que busca combatir la pobreza y los daños al medio ambiente, declaró entonces Guterres. Así como en “utilizar la ciencia y la tecnología para el bien y en garantizar que el multilateralismo” beneficie a todas las naciones.
“El G77 es la voz del Sur Global, el mayor grupo de países de la escena internacional”, añadió
Como presidente pro-tempore, Miguel Díaz-Canel ha representado al G77+China en diversos foros internacionales, incluida la cumbre de América Latina y la Unión Europea en julio en Bruselas y otra reunión de mandatarios un mes antes en París, donde se discutió cómo impulsar un nuevo paradigma financiero internacional.
Para la isla comunista, que atraviesa su peor crisis económica en tres décadas, la presencia de jefes de Estado y de gobierno de diferentes regiones del mundo representa una oportunidad para desplegar su capacidad diplomática.
“A pesar de la situación tan precaria que pone en incertidumbre incluso la capacidad del gobierno de manejar al país” para que la población tenga “mínimos niveles de sobrevivencia”, una elevada deuda, protestas sociales inéditas y emigración a gran escala, la asistencia de estos mandatarios representa “un espaldarazo al gobierno cubano”, dijo a la AFP Arturo López-Levy, profesor visitante en la Universidad Autónoma de Madrid.
“Es difícil no reconocer que a pesar de la dificultad del momento, Cuba ha sido reconocido como un interlocutor válido”, agregó el experto en relaciones internacionales.
La cumbre deberá concluir el sábado con una declaración conjunta.