Local
Aborda academica el papel crucial de mujeres de Mazatlan en industria pesquera
Aborda academica el papel crucial de mujeres de Mazatlan en la industria pesquera
Demostrar el papel tan crucial que desempeñan las mujeres en la industria pesquera en México –en particular en Mazatlán, Sinaloa–, y los retos a los cuales se enfrentan para que su trabajo obtenga en reconocimiento y visibilidad que tanto amerita, fue el trabajo que presentó María Luz Cruz Torres, profesora asociada en la Escuela de Estudios Transfronterizos y de la Facultad de Estudios de Posgrado de Sustentabilidad en la Universidad Estatal de Arizona.
Al participar en el IV seminario de investigación de la Red Nacional de Trabajo Social y Familia organizado por el Departamento de Trabajo Social de esta casa de estudios, dijo que su trabajo es parte de un estudio etnográfico más amplio que examina la participación laboral de la mujer dentro del sector informal de la industria de la pesca en la región del sur de Sinaloa.
En su conferencia magistral virtual, tras la ceremonia inaugural del evento, dio a conocer que estudios anteriores en esa misma región los ha enfocado al trabajo de la mujer en el sector agrícola.
Cruz Torres señaló que su línea de investigación sobre género y trabajo se orienta hacia la participación de una zona específica de la población en la actividad pesquera, como es precisamente el comercio informal de los mariscos a partir del casco urbano de Mazatlán.
Hizo referencia a que en el corazón de Mazatlán, lejos de los atractivos turísticos convencionales, hay una calle donde la economía, la cultura y el género se mezclan para lograr de ese espacio urbano un lugar muy importante y único en la historia de la ciudad.
Calle vibrante
En su tema Participación de las mujeres en la economía local y familiar ante los cambios sociales y culturales de México, mencionó que ese sitio urbano es una calle vibrante, con mucho comercio donde en cada esquina hay un puesto y algún vendedor o vendedora ambulante.
“A la calle formal y legalmente se le conoce Aquiles Serdán, pero de manera informal como la de las “Tiangueras” debido a un grupo de mujeres que conforman una parte integral de la economía callejera urbana ya que obtienen su sustento diario mediante el comercio de mariscos, en especial el camarón y en mercado al aire libre que ellas establecieron a comienzos de los años 80”, dijo.
Al respecto, detalló las actividades económicas y culturales que se desarrollan en ese sitio de la ciudad de Mazatlán.
“Es en esta calle donde el motor que mueve la economía informal mazatleca se recarga de energía y donde además se puede conseguir desde comida, y medicinas, hasta flores y zapatos”, expuso ante la presencia también en línea de la académica del Departamento de Trabajo Social, Virginia Romero Plana.
La conferencista invitada señaló que la vida y el trabajo de ese grupo de mujeres, lleno de contradicciones ironías, conflictos y lucha, ha sido para ella el enfoque principal de su trabajo académico durante casi dos décadas.
Ellas representan, añadió, un estudio de caso muy importante y actualizado que permite aprender más de una manera más cercana y humana sobre la forma en la cual las economías de la calle, tales como el comercio ambulante, emergen y se organizan.
Dimensión global
María Luz Cruz destacó que ese trabajo económico local de las “tiangueras” también tiene una dimensión global porque la industria de la pesca en Mazatlán a está caracterizad por las exportaciones de camarón hacia países como Japón y diversos de Europa, recordando que el trabajo cotidiano de esas mujeres en cierta forma se ha transformado debido a las políticas neoliberales que México adoptó en los años finales de los años 80 y comienzos de los 90.
Planteó que su estudio y análisis representa uno de los pocos esfuerzos académicos que se enfocan en ofrecer una visión más amplia en torno a la participación histórica y contemporánea de las mujeres en esa industria mediante una discusión de sus trabajos como comerciantes informales, la subutilización del espacio público, su organización y acción colectiva y el trabajo familiar.
Como antropóloga cultural y etnógrafa, afirmó que su objetivo es aprender sobre la realidad vivida de un grupo de mujeres que se dedican a ese tipo de comercio.
“A pesar de contar con poco recursos económicos y capital social, estas mujeres se organizaron de manera colectiva para hacer valer sus derechos políticos y económicos y así obtener el acceso a recursos naturales tan importantes, como es el camarón, y el uso del espacio público en la ciudad de Mazatlán”, comentó.
Su perseverancia, dijo, ha ayudado a contribuir a la economía de sus hogares, y mejorar el nivel de vida a sus hijos y los otros miembros de la familia.
Razones intelectuales
Puntualizó que sus razones intelectuales para enfocarse en ellas están vinculadas con su entendimiento sobre la manera en la cual su trabajo encaja dentro de un esquema académico mucho más amplio, lo que a su vez dijo está ligado por su interés en los siguientes aspectos.
Citó que el primero es el motivo para el aumento en la participación de las mujeres en las economías informales de México y América Latina y el segundo, el incremento de ellas en las actividades relacionadas a la pesca y la producción de alimentos del mar.
Los otros son, agregó, la demanda y el consumo local, regional y global por los mariscos, así como el surgimiento de movimientos de base social mediante los cuales las mujeres se organizan colectivamente para poder obtener el derecho legal que les permitan realizar las actividades económicas necesarias para sobrevivir.
El marco conceptual de su estudio, subrayó, fue tener un acercamiento teórico conocido como la política feminista, la cual busca explicar cómo el género influye en la relación que desarrollan tanto hombres como mujeres con los recursos naturales de los cuales dependen para vivir.