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Con investigacion aportamos beneficios a la sociedad: Lilian Karem Flores
Con investigacion aportamos beneficios a la sociedad: Lilian Karem Flores Mendoza
“Como maestra, tener a los muchachos en el aula y ver sus caritas cuando entienden algo es muy satisfactorio, porque significa que se les abrió un nuevo panorama”, enfatizó Lilian Karem Flores Mendoza, académica e investigadora en el área de Ciencias Químico Biológicas y Agropecuarias de la Unidad Regional Sur (URS) de la Universidad de Sonora.
Fue hace cuatro años cuando Flores Mendoza ingresó al campus Navojoa. Aunque en su infancia y adolescencia nunca imaginó estar frente a un grupo de jóvenes en un aula, la docencia es hoy una de las acciones que mayor satisfacción le generan; sin embargo, aclaró, es la investigación y su aporte a la sociedad lo que realmente la llena a plenitud.
A sus 39 años de edad tiene claro que eligió la profesión correcta, puntualizó, pues fue su gusto por las áreas biológicas y el cuerpo humano lo que la llevó a estudiar la Licenciatura en Químico Biólogo en el campus Hermosillo, donde se especializó en Análisis Clínicos, para posteriormente estudiar una maestría y doctorado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).
“Sí me imaginaba haciendo lo que hago, no tanto la parte de ser maestra, pero sí como investigadora; aquí en la Universidad tenemos esas dos vertientes, y esa parte de investigación siempre me ha llenado a plenitud, el aportar un poquito de lo que aprendí en pro de algo bueno para la sociedad.
“Mi carrera fue algo natural. Conforme iba aprendiendo más cosas en el área biológica, más fue llamando mi atención; estudié la licenciatura en la Universidad de Sonora y la maestría y doctorado en el CIAD, y saliendo de ahí tuve una oportunidad de trabajo realmente muy rápida, porque no tenía ni seis meses de haber salido, cuando me fui a un centro de investigación en Puebla, que es del IMSS, y donde me quedé cinco años, hasta que me cambié a la Universidad”, relató.
La infancia y el cariño familiar
La académica narró que su padre, Jaime Flores Hurtado, laboró durante 30 años en la institución que actualmente es su segundo hogar; mientras que su madre, Guadalupe Mendoza Flores, se dedicó por completo a ser ama de casa y criarla a ella, junto a sus dos hermanos: Karina y Andrés.
“Soy la de en medio de tres hermanos, ahorita todos nos dedicamos a cosas distintas; puedo decir que tuve una infancia muy feliz, llena de amor de familia, de hermanos, como en todo: con pleitos y chascarrillos, pero en general creo que mi infancia fue plena. Y ahora tenemos una relación más profunda, porque, aunque fui muy feliz, ahorita los disfruto con el conocimiento pleno de su forma de ser como personas”, reveló.
Entre sus recuerdos más preciados, la académica destacó ir con su papá en un automóvil camino a la escuela, escuchando canciones de los 60’s, además de pequeños momentos que pasó junto a su familia, que le ayudaron a forjar su carácter.
“Nunca tuve un punto de quiebre que definiera algo crucial, simplemente son esos pequeños momentos que pasamos en familia, que fueron formando nuestro carácter, porque creo que a los tres nos pasó, pero no tengo un evento que diga que fue crucial o un parteaguas para el antes y el después en mi vida”, reiteró.
Lilian Karem Flores Mendoza señaló que era todavía muy joven cuando contrajo nupcias y formó una familia con el también académico e investigador en el campus Navojoa, Noé Ontiveros Apodaca, con quien procreó a cuatro hijos: Noé, Miguel, Andrea y Luca.
“Somos una familia muy grande, y como crecí en un entorno de familia, para mí es lo más importante, es mi prioridad realmente, y después el trabajo. La parte más difícil fue cuando hacía mi doctorado y tenía que, por ejemplo, ir a Texas a hacer una estancia y dejar aquí a los más pequeños, pero sabía que estaban bien cuidados porque tuve mucho apoyo de mi familia.
“Creo que todas las mujeres que trabajamos estamos en esa disyuntiva de hasta dónde debo dejar lo personal o satisfacción del trabajo para ser una buena madre, entonces en ese aspecto creo que es un equilibrio que debes formar siempre en cuanto a la familia, siempre cubrir las necesidades de la familia y empezar a hacer una mezcla de tiempo y todo, porque también está bien el trabajo… habremos quienes disfrutamos el trabajo y es muy importante también, pero siempre con esa prioridad”, subrayó.
Un búho que regresa a su nido
La hermosillense de nacimiento contó que después de varios años trabajando en Puebla, tomó la decisión de ingresar a la Universidad de Sonora al presentarse la oportunidad en el Departamento de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, donde concursó por una plaza e ingresó en 2016.
“No tomo como sacrificio este cambio de venirme a Sonora y aprovechar la oportunidad de trabajar en la Universidad de Sonora porque fue básicamente por mi familia, por mantener cerca a los abuelos de sus nietos, seguir esa parte. Fue algo que pensamos, meditamos y creímos que era lo mejor, y a final de cuentas fue lo mejor porque estamos muy a gusto aquí en la Universidad.
“Siempre he estado en el campus Navojoa y creo que mi evolución ha sido satisfactoria; al principio es un ritmo lento porque tienes que preparar todas las clases, tienes que entrar en un rol de maestro, creo que dejas un poquito la parte de investigación para enrolarte en esa parte de maestro, aprender cuestiones didácticas con los alumnos y después se da natural, dominas eso y puedes continuar con la parte que venías haciendo, que es la investigación”, describió.
Aunque su profesión ha sido muy importante, Flores Mendoza indicó que su mayor satisfacción son sus cuatro hijos, a quienes ha visto progresar con el paso de los años, desde aprender a leer y contar, hasta verlos entrar a la preparatoria y posteriormente a la universidad.
“Yo disfruto mucho todo lo que hago, disfruto estar con los muchachos, dando clases, haciendo investigación, desde hacer una reacción hasta enseñarle a los muchachos cómo se hace y por qué se hace así; entonces disfruto todo, desde que me levanto a andar acarreando niños hasta que llego a mi casa toda cansada, todo es muy gratificante.
“Creo que los logros que uno hace, deben ser primeramente de Dios y luego personales, porque en medida de que uno esté satisfecho con uno mismo, va a poder ir entregando cosas a los demás. Obviamente, lo haces para mejorar la calidad de la familia, lo que les puedes dar y todo eso”, expresó.
Respecto a sus aportes con la sociedad, la docente manifestó que los más importantes son el rubro didáctico, que se refiere a la formación académica de los jóvenes sonorenses, y la investigación, donde se abordan desde cuestiones básicas hasta el aporte científico.
“A lo mejor con los muchachos tienes un acercamiento a la hora de enseñar, pero algunos te toman mucha confianza y puedes ayudarlos a nivel personal, creo que esa parte de formación no nada más académica, sino con los muchachos en su persona, creo que es muy bonita; y todo lo que se hace ahorita en investigación, ese conocimiento que se hace desde cuestiones muy básicas sobre qué es el cáncer y cómo te puedes cuidar, hasta el aporte científico que se hace”, reiteró.
Impactar siempre de manera positiva
Lilian Karem expuso que uno de sus objetivos es impactar siempre de manera positiva en todas las personas con las que convive, haciendo lo mejor posible todas las cosas y manteniendo siempre una buena actitud diariamente.
“Hacer todo lo mejor que puedas hacer, dar de ti todo lo mejor que puedas, siguiendo las normas que están establecidas, ese es tu mayor esfuerzo, siempre darlo todo, creo que eso es ser un buen trabajador; yo me veo haciendo lo que hago ahorita, impartiendo clases, haciendo investigación y, más adelante, retirada de aquí, me veo con mi familia paseando por todos lados”, recalcó.
En cuanto a los cambios que ha observado en la institución desde que era alumna hasta hoy, añadió que los estudiantes tienen hoy en día un sinfín de oportunidades para enriquecer su formación académica y los invitó a no dejarlas pasar, sino aprovecharlas al máximo.
“Estos cambios son a nivel de cuestiones académicas, de formación a los muchachos, creo que ellos ahorita tienen muchas más oportunidades de viajar, hacer intercambios, toda esa parte creo que no estaba tan fuerte cuando yo estaba estudiando, entonces todos esos intercambios que les ofrecen y la oportunidad de conocer otros lugares, creo que es el principal cambio que veo.
“Tal vez, lo que he escuchado más, es que lo que hacen ellos en servicio social y prácticas, hacerlo como reglamentado, colaboraciones con los hospitales, laboratorios, y que ellos puedan dedicar un semestre completo estando ahí, algo como lo que hacen los médicos, en el lugar. Creo que eso les beneficiaría mucho a ellos, de manera formal”, concluyó.