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Como empezar a hablar de sexo seguro con tus hijos
Como empezar a hablar de sexo seguro con tus hijos
Un embarazo no deseado puede pasar a cualquier edad. Incluso niñas de hasta solo 11 años pueden quedarse embarazadas bien porque no entienden que los cambios que están ocurriendo en su cuerpo pueden causar un embarazo, bien porque están expuestas a abusos de personas mayores que ellas o bien porque no han desarrollado todavía la capacidad de entender que sus conductas de riesgo pueden derivar en un embarazo.
Las estadísticas reflejan que el 40% de los embarazos en el mundo no son deseados. Entre adolescentes de 15 a 19 años en países desarrollados, Estados Unidos es el líder con 41,08 embarazos por cada 1.000 adolescentes, seguido por Nueva Zelanda con 28,75 por cada 1.000 e Inglaterra y Gales con 26,02 por cada 1.000 directamente detrás. En España se registran 11,42 embarazos de adolescentes por cada 1.000 embarazos. Italia y Suecia están en la cola con 6,94 y 6,16 por cada 1.000, respectivamente.
Los adolescentes de entre 13 y 16 años se encuentran en el epicentro de la etapa egocentrista y están concentrados en el presente, sin importarles las consecuencias de sus actos. Además, este grupo de edad está expuesto a la manipulación sexual cuando intentan salir de su grupo para juntarse con chicos mayores. En ocasiones, para ser aceptados en estos grupos, se ven obligados a hacer cosas que no quieren y que tienen fatales consecuencias.
Los adolescentes de más edad pueden que no usen correctamente los métodos anticonceptivos o es posible que el uso y abuso de drogas y alcohol les ponga en situaciones donde no sean capaces de tomar la mejor decisión o incluso de decidir si deben usar algún método anticonceptivo. Además, como consecuencia de estas conductas de alto riesgo, este grupo de adolescentes está expuesto a episodios de violencia sexual.
Todos los estudios revelan que la mayor parte de los embarazos no deseados se producen durante la adolescencia. De acuerdo con estadísticas de Estados Unidos, los adolescentes de mayor edad, entre 18 y 19 años, tienen una tasa de embarazos no deseados del 83% , la mayor de todos los grupos de edad. A continuación, están los chicos de entre 15 y 17 años con un 79% y finalmente el grupo de jóvenes adultos, con edades de entre 20 y 24 años, con un 64%.
La edad ideal para hablar con nuestros hijos
Más importante que hablar de anticonceptivos a una determinada edad, los padres pueden ayudar a sus hijos a evitar un embarazo no deseado hablando con ellos sobre el respeto a su propio cuerpo y al de los demás desde muy pequeños. Enseñar a los niños a utilizar los nombres correctos para referirse a sus genitales desde pequeños puede eliminar el estigma negativo relacionado con la sexualidad, darles confianza sobre sus propios cuerpos y reducir el riesgo de abuso sexual al evitar que se convierta el cuerpo humano en un juego o un juguete. Además, si enseñamos a los niños que sus cuerpos son privados y que solo pueden ser vistos por sus padres o por el médico, les haremos ver la importancia que tiene su cuerpo y les estaremos ayudando a decidir qué es bueno y qué es malo para su cuerpo.
A medida que los niños van creciendo podemos continuar con la educación sobre el respeto a su cuerpo comentando con ellos los casos de sexualidad explícita o hipersexualización que vemos todos los días a nuestro alrededor. Hablar con los niños, con un lenguaje apropiado a cada edad, sobre los mensajes explícitos que vemos en vídeos musicales, anuncios, programas de televisión y en vídeos, memes y redes sociales en Internet les ayudarán a entender que lo que ven en esas imágenes no es lo que nuestra familia considera apropiado ni está de acuerdo con nuestros valores. Estas imágenes se pueden utilizar para educar tanto a niños como a niñas. Poco a poco los niños se acostumbran a cuestionar los mensajes que reciben, a consultar con los padres cuando ven algo que no está de acuerdo con los valores que les enseñan en casa y, con el tiempo, aprenden a tomar sus propias decisiones en relación con imágenes de contenido sexual explícito.
Por último, durante la adolescencia, cuando los jóvenes son más independientes, los padres deben hablar directamente con ellos sobre los riesgos de tener relaciones sexuales y sobre las alternativas que tienen a su disposición si deciden tener relaciones sexuales para reducir los riesgos que pueda tener en su salud física, mental y emocional y en su vida social. Está demostrado que una buena relación entre el adolescente y sus padres y en especial entre las chicas con sus madres, previene las relaciones sexuales tempranas, ayuda a retrasar la edad de iniciación sexual y promueve prácticas sexuales más seguras como el uso de preservativo o la precaución ante infecciones.
