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Consideran investigadores urgente remediación por contaminantes de jales mineros
Consideran investigadores urgente la remediación por contaminantes de jales mineros de Nacozari
Por Redacción
Ante los graves efectos de salud que ocasionan los polvos contaminantes que generan los jales mineros de Nacozari –con altos niveles de cobre–, profesores investigadores del Departamento de Geología demandan y hacen propuestas concretas sobre una urgente remediación ecológica de ayuda a los habitantes de esa ciudad del noreste de la entidad.
Horacio Liñeiro Astiazarán, estudiante de la Maestría en Geología de la Universidad de Sonora, y uno de los impulsores de ese proyecto, dijo que lo esencial es proteger la salud humana y el ambiente de esa localidad, y que una inicial estrategia es aplicar técnicas de reforestación en la periferia de Nacozari de García.
“Existe una dispersión importante de metales hacia la población por medio de la generación y transporte de polvo, lo que obviamente representa un riesgo potencial a la salud”, afirmó en su intervención en la XXXVIII Semana Cultural de Geología de esta casa de estudios, cuya sede es el auditorio del Departamento de Física.
Al exponer su conferencia “La remediación del paisaje. Una propuesta de restauración. Inclusión social y funcional de jales mineros en Nacozari de García”, sostuvo que, definitivamente, se requiere la acción inmediata para remediación del sitio y que para ello se entrevistarán con las autoridades de ese municipio y en especial con los representantes de la industria minera de esa región, para encontrar su apoyo y solucionar ese problema ambiental.
Liñeiro Astiazarán, con estudios de ingeniería forestal, dijo que la propuesta es contar con un corredor verde en la periferia de la ciudad –estrategia forestal denominada “cortinas o barreras rompevientos”– y en un futuro pensar en la parte alta de los mismos jales mineros.
Advirtió que, precisamente, la estrategia es encontrar la forma de que crezcan árboles dentro de los jales, porque no hay nutrimiento naturales para ello, ya que su suelo es duro y profundo, conteniendo arena y los metales de las actividades mineras.
Por ello, señaló que como primera fase de remediación será mezclar esos terrenos de sus alrededores, ya sea con postas, o trasladar tierra de otro sitio para plantar árboles nativos de la región, sean mezquites, encinos, pinos, álamos, eucaliptos y otras variedades que toleran las heladas.
“Ya hay bastante información al trabajarse en cuantificaciones sobre esos jales –incluso, a nivel experimental invernadero con muestras de sustratos de abono–, lográndose crear plantas, por lo que sólo será cuestión de tiempo y respaldo para aliviar o solucionar ese grave problema ambiental y de salud pública”, concluyó.